Las empresas podrían decidir recortar el valor de sus negocios y asumir las pérdidas basadas en alguno de los cuatro tipos de cambio vigentes en Venezuela -tres oficiales y el mercado negro-, y luego desconsolidar las operaciones en sus balances, dijeron analistas de Wall Street.
Las razones para eso se incrementaron el viernes, cuando el Gobierno chavista declaró una "emergencia económica" de 60 días que da al presidente Nicolás Maduro poderes más amplios para intervenir compañías.
Una comisión especial de la Asamblea Nacional (AN, parlamento unicameral), controlada ahora por la oposición, se instaló ayer para evaluar el decreto presidencial, que debe ser sometido a votación en el pleno. La medida cuenta con el rechazo de los gremios emrpesariales del país pero pone en aprietos al antichavismo legislativo, comprometido en un grave conflicto de poderes con el Ejecutivo y bajo presión para no parecer indolente ante la crisis económica.
El Gobierno reveló que la economía se contrajo un 4,5% el año pasado y que la inflación alcanzó al 141,5%, la más alta de la historia. El derrumbe del precio internacional del petróleo, principal producto de exportación del país, encendió también las alarmas, mientras Maduro intenta maniobrar ante la OPEP en pos de un improbable recorte de las cuotas de producción de los países miembros.
Informes privados muestran que las compañías estadounidenses podrían enfrentar pérdidas de más de 3.000 millones de dólares si revalúan sus activos en Venezuela usando el tipo de cambio menos preferencial, llamado Simadi, de casi 200 bolívares por dólar.
En el pasado, muchas empresas valoraban sus activos usando el cambio oficial de 6,3 bolívares por dólar. Pero incluso esa cotización no revelaría el alcance total del problema pues el cambio del mercado negro saltó a 897 bolívares por dólar desde los 190 bolívares un año atrás.
Crecientes regulaciones gubernamentales y falta de acceso a dólares más baratos pondrían en jaque a empresas como Goodyear si pierden más control sobre sus operaciones.
La compañía dijo en un reciente reporte financiero que una desconsolidación podría generar un cargo único antes de impuestos de más de 500 millones de dólares y una "eliminación" de 293 millones de dólares de su balance.
Hasta ahora, las compañías que pasaron a pérdidas casi toda su inversión incluyen a Procter & Gamble, Pepsico y Ford Motor. Entre las que abandonaron el país está la empresa de productos de limpieza Clorox.
Un sector bajo presión podría ser el farmacéutico. Abbott Laboratories, Abbvie, Merck & Co, Pfizer y Zoetis tienen unos 1.800 millones de dólares en activos monetarios combinados expuestos al bolívar, según documentos ante reguladores estadounidenses.
El acceso preferencial de estas compañías a dólares al tipo de cambio oficial se ha hecho más difícil pese a que el Gobierno hizo de la disponibilidad de medicamentos una prioridad. Pero la crisis económica empeoró tanto que ahora se hacen menos negocios con el cambio oficial, incluso para alimentos básicos y medicinas.
Otras compañías que venden productos sensibles, como el fabricante de preparado para bebés Mead Johnson Nutrition, tuvieron que ajustar sus negocios debido a limitaciones aplicadas por el Gobierno a la liberación de dólares para enviar efectivo a Estados Unidos.
El fabricante de productos de consumo Newell Rubbermaid fue identificado por analistas de Wall Street como la próxima compañía estadounidense que posiblemente tome acciones para protegerse de la crisis en Venezuela. Newell declinó hacer comentarios para esta historia.
Entre otras empresas, el fabricante de las galletas Oreo y el de chocolates Cadbury, Mondelez International, tiene 617 millones de activos netos en Venezuela, según análisis de Reuters de reportes corporativos.
Además de Newell y Goodyear, 3M Co., Colgate Palmolive Co. y Herbalife Ltd. al menos mencionaron la posibilidad de aislar sus resultados financieros de Venezuela.
El fabricante de juguetes Mattel Inc. dijo que podría considerar poner fin a sus operaciones en el país sudamericano.
| Agencias Reuters, EFE y DPA, y Ámbito Financiero |


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