21 de julio 2010 - 00:00

Grave: ardid de Chávez para tomar el último canal crítico

Hugo Chávez habló ayer en Caracas ante policías. Uno de los dueños de Globovisión se encuentra prófugo, supuestamente en Miami, por presunto fraude bancario.
Hugo Chávez habló ayer en Caracas ante policías. Uno de los dueños de Globovisión se encuentra prófugo, supuestamente en Miami, por presunto fraude bancario.
Caracas - Hugo Chávez anunció ayer que su Gobierno tomaría el control del 45,8% de las acciones del canal de noticias opositor Globovisión. De esta manera, entre estatizaciones y pactos con empresarios, ya no quedarían emisoras de TV abiertamente críticas del Gobierno que se asume socialista.

El anuncio de Chávez se produjo luego de que el principal accionista de Globovisión, Nelson Mezerhane, se fugara de Venezuela, supuestamente con u$s 1.600 millones, tras haber sido acusado por manejos irregulares del Banco Federal, lo que motivó su intervención en junio pasado. Las presuntas irregularidades de Mezerhane fueron reconocidas incluso en ámbitos financieros privados.

«Mezerhane tiene una empresa que está intervenida, que tiene el 20% de las acciones de Globovisión, y otra empresa que tiene el 5,8%; sumando las dos, eso da el 25,8%», afirmó el jefe de Estado durante un acto realizado en Caracas.

Chávez aseguró: «Ahora tenemos nosotros el 25,8% de las acciones, y eso da derecho al que la tenga a nombrar un representante en la junta directiva».

Entre los posibles directivos de Globovisión, Chávez sugirió a Alberto Nolia y Mario Silva, dos periodistas militantes que actualmente tienen espacios informativos en la estatal Venezolana de Televisión.

El mandatario agregó que al porcentaje citado se agrega otro 20% que está «en el aire» después de la muerte de su titular, algo que según la legislación venezolana en materia de radiodifusión permite al Estado recuperar esa parte de la concesión.

«Están en el aire porque cuando el Estado les dio la concesión, el 20% era para un señor de apellido Tenorio... y ese señor lamentablemente falleció. Si alguien recibe una concesión para utilizarla y fallece, falleció, el Estado recupera esa concesión», explicó el líder bolivariano.

En junio, las autoridades venezolanas emitieron una orden de arresto contra el presidente y principal accionista del canal opositor, Guillermo Zuloaga, acusándolo de acaparar automóviles de lujo. Tanto Zuloaga como Mezerhane están en el extranjero, fuera del alcance de la Justicia venezolana.

La sociedad que controla Globovisión refutó los argumentos de Chávez mediante un comunicado en la página web de la emisora. Allí se señaló que el único concesionario del canal es la empresa Corpomedios GV Inversiones, CA, que tiene tres firmas jurídicas. Una de éstas es del citado Mezerhane. Según los estatutos, «ninguno de esos tres representantes tiene derecho, de forma individual, a designar a los miembros de la junta directiva de Globovisión, sino que la decisión debe ser tomada por la asamblea de accionistas, con el voto de más del 55% del capital social», indicó la nota.

En 2007, Chávez se negó a renovar la concesión del canal privado más emblemático del país, RCTV. Tanto esta emisora como Globovisión habían sido opositoras del gobernante desde el inicio de su mandato, e incluso habían apoyado el fallido golpe de Estado de 2002.

En sus 11 años en el poder, Chávez multiplicó diarios y emisoras de radio y TV. Después del golpe, que había sido también apoyado por el canal Venevisión, el Grupo Cisneros, propietario de la emisora, moderó su línea editorial y se centró en una programación de tipo pasatista.

La reacción al anuncio chavista fue inmediata, dentro y fuera del país. Venezuela Awareness Foundation (VAF), con sede en Miami, dijo que la acción «orquestada» por el Gobierno venezolano tiene como objetivo «controlar y silenciar al único canal de televisión de línea independiente».

Agencias Reuters, EFE, DPA y ANSA

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