Gobierno de Vidal convocó para hoy a gremios, que no asistirían. Marchan el jueves a Gobierno, en La Plata. No habrá otra oferta de Larreta.
Protesta. El paro, de impacto menor, golpeó a la educación pública.
En una virulenta escalada que azota a la educación pública, los seis gremios de maestros bonaerenses decidieron extender el paro de 24 horas de ayer al día de hoy, por lo que se pegará con la huelga nacional docente de 48 horas que arrancará mañana y sentenciará así -por segunda semana consecutiva- cuatro jornadas de medidas de fuerza al hilo de al menos parte de los sindicatos, con clases -en principio- recién el viernes.
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En rigor, ayer tenían confirmado que se sumarán a la huelga nacional de mañana y pasado SUTEBA y UDA -en línea con el mandato de CTERA y UDA nacional-, mientras que hoy definirán el camino el resto de sindicatos.
Además del nuevo paro de 24 horas que castigará a unos 3,3 millones de alumnos de la educación pública, los sindicatos dispararán el jueves una movilización hasta la Casa de Gobierno, en La Plata, para exigir a María Eugenia Vidal "una recomposición digna".
En medio de la furibunda estocada, el Gobierno de Vidal convocó para hoy a las 14.30 a los sindicatos, en el marco de una conciliación obligatoria que no fue acatada por el grueso de los gremios. Pero los dirigentes sindicales no asistirían, ya que -afirman- es una audiencia de conciliación y no una reunión paritaria. Además anoche aseguraban no haber sido notificados de un fallo de Cámara que habilitó a Trabajo a dictar la conciliación obligatoria y revocó así una sentencia de primera instancia.
Los gremios vienen de rechazar una suba del 19% en 3 cuotas ajustables por inflación, más una suma no remunerativa de 500 pesos por la pérdida del poder adquisitivo en 2016. La falta de acuerdo disparó la continuidad de la protesta, aunque en despachos oficiales denuncian una intencionalidad política en el año electoral y hacen blanco directo en la carrera gremial de Roberto Baradel (Suteba).
El crítico escenario fue analizado ayer en reunión de Gabinete por Vidal y sus ministros, y además fue parte de la agenda de una cumbre de Mauricio Macri con la mandataria bonaerense y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta (ver página 10).
El horizonte es preocupante, con 8 días de paro en las primeras dos semanas de clase, que recuerdan al diezmado inicio del ciclo lectivo 2014, cuando hubo 17 días de huelga consecutivos y recién el 31 de marzo el por entonces mandatario Daniel Scioli pudo inaugurar el retorno a clases.
En el Gobierno de Vidal apuestan a que la embestida de los gremios docentes se vaya deshilachando, por el impacto de las quitas que aplicarán (ver aparte). Y que las aulas vaciadas generen un desgaste social que termine limando el accionar gremial.
En esa línea, ayer el paro provincial de SUTEBA, FEB, UDA, SADOP y UDOCBA fue leído de mirada dispar: según los sindicatos fue alta la adhesión, aunque relevamientos locales mostraron un acatamiento casi nulo en escuelas privadas y de entre el 50% y 60% en colegios públicos primarios y secundarios (nivel que inició ayer las clases).
En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, no habrá una nueva convocatoria, tras el rechazo a la suba del 19,75% en cuotas, con cláusula gatillo. En esa línea, el sueldo de marzo saldrá ya con el aumento del 10% (primera cuota). "Es un buen aumento, que llevará el piso a 13.600 para el docente que se inicia en jornada simple, y a 27.200 el de jornada doble", dijeron desde despachos oficiales, confiados en un bajo impacto del paro.
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