28 de enero 2014 - 00:00

Gremio judicial anticipa dura paritaria (pide piso del 34%)

A partir de la semana próxima el gremio de judiciales que conduce el moyanista Julio Piumato comenzará las conversaciones con Ricardo Lorenzetti respecto de los incrementos salariales previstos para 2014.

El año pasado entre los tres aumentos estipulados a lo largo de 2013 los empleados de los tribunales obtuvieron una paritaria del 34%. Porcentaje complejo ante el panorama actual (Piumato ya deslizó que esa cifra será el piso del nuevo aumento a solicitar). Para el máximo tribunal se trata de una negociación ardua porque parte de los fondos con los que debe otorgar los aumentos dependen de la firma del jefe de Gabinete para no incurrir en el delito de malversación de caudales. Son tres rúbricas por ejercicio y la de diciembre, ya a cargo de Jorge Capitanich, llegó con una demora impensada y luego de que la Corte le realizara diversos giros al Consejo de la Magistratura, ente a cargo de los sueldos de todo el personal del Poder Judicial a excepción de los de la Corte.

Para tener en cuenta: el Consejo mantiene con el máximo tribunal una deuda exigible de $ 819.345.161 en concepto de sueldos y cargas sociales, y oficinas que se transfirieron a la Corte, como es el caso de las direcciones generales de Mandamientos, de Notificaciones, de Subastas Judiciales, del Archivo General del Poder Judicial y del Cuerpo de Auditores Judiciales. En las primeras semanas de febrero se espera la definición del nuevo titular del cuerpo colegiado.

Cuando diferentes provincias se vieron convulsionadas por una serie de motines policiales que repercutieron en incrementos salariales para los uniformados, Piumato aseguró que esas disposiciones fijaron "un nuevo techo a las paritarias" y agregó que "si el aumento vale para los policías, también vale para los otros trabajadores".

Los incrementos salariales de 2013, especialmente el de mitad de año, estuvieron cruzados por las múltiples tensiones que vivió la Corte con el Gobierno. En la única audiencia que hasta el momento mantuvo Capitanich con los ministros, éstos le formularon su preocupación por el perfil político de la Magistratura y cómo esto dilata la administración del Poder Judicial.


Vericuetos que suelen referenciarse en Lorenzetti y en la línea directa que éste mantiene con Piumato, una especie de teléfono rojo que más de una vez le ha permitido al justice apurar los tiempos para eludir medidas sindicales críticas como los siempre bien promocionados paros en los tribunales.

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