Guerra de jefes en la UCR reedita interna presidencial

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El alfonsinismo se concentró ayer para decidir la propuesta de conducción que llevará a la Convención partidaria que arrancará en Vicente López mañana. La posición del Morena, tomada en esa cumbre en el Hotel Alvear, no contemplará plantear oficialmente en la Convención a un candidato a presidente del partido, sino la reforma a la carta orgánica que permita en el futuro la elección directa del jefe partidario. Pero se dejó claro allí que esa reforma no podrá ser votada en esta sesión de la convención.

Junto a Ricardo Alfonsín estuvieron allí los principales dirigentes del Movimiento de Renovación Nacional: el diputado electo Miguel Bazze, el chaqueño Ángel Rozas y el jujeño Gerardo Morales. Fuera de ese armado quedó la posibilidad de una transición para el Comité Nacional, que tiene hoy a Juan Manuel Casella como principal candidato, a pesar de que el alfonsinismo lo niegue. Pero ese punto deberá debatirse el 16 de diciembre, fecha que puso Ernesto Sanz para renovar la conducción.

De la reunión de ayer salieron algunas instrucciones. Se dijo que la idea «no es imponer a Casella como candidato», sino «votar democráticamente» la necesidad de reformar la carta orgánica.

En la Convención que se desarrollará entre mañana y el sábado en el Centro Asturiano de Vicente López se emitirá un documento en el que quedará fijada la necesidad de una reforma partidaria para modificar la forma de elección de las autoridades.

En la actualidad, el presidente del partido es elegido entre los delegados al Comité Nacional y se plantea desde hace cuatro años reemplazar este sistema por el voto directo de los afiliados.

La puja, entonces, será el conteo de los delegados necesarios para imponer la posición de transición del alfonsinismo, en contra de otras opciones. Sanz propone que el santafesino Mario Barletta sea electo presidente, pero para eso se necesita una reforma previa de la carta orgánica, ya que el intendente de Santa Fe no es delegado al Comité Nacional.

El cobismo llegará con la propuesta de impulsar a la primera mujer presidenta del partido, Sandra Rioboó, pero el resto de los radicales le recordará en el debate que ella fue expulsada de hecho de la UCR al haber participado en una lista del Frente Amplio Progresista.

Nueva liga

En el medio está la nueva «liga de intendentes radicales», que hoy hará una demostración de fuerza en la puerta del Comité Nacional. Convocada por el mendocino Víctor Fayad y el cordobés Ramón Mestre, ambos triunfadores, exigirá la renovación partidaria y unificará posiciones para llevar a la Convención. Así, se reedita en la Convención la división en tres posturas que existió originalmente en el lanzamiento de la interna radical para la presidencia y con los mismos protagonistas.

El alfonsinismo está seguro de lograr el número de convencionales suficiente para imponer la transición de Casella, aunque debe sortear primero la oposición de los delegados que responden a Federico Storani y Leopoldo Moreau y al cobismo.

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