- ámbito
- Edición Impresa
Guerra Socma-Gobierno ya calienta la interna del gabinete
• EL GRUPO NO ESTA DISPUESTO A SACRIFICAR ACREENCIAS BAJO RIESGO DE ENTRAR EN QUIEBRA.
El macrismo quiere terminar con los conflictos. El grupo denuncia que funcionarios quieren sacrificarlos para no complicar al gobierno. Dos auditorías en la mira: la de AGN y la de Balbín.
Gianfranco Macri y Germán Efromovich
Hay datos curiosos en esa historia. Los Macri sostienen que Cristina de Kirchner nunca llegó a pedirles la quiebra porque virtualmente hubiera significado dejar al país sin el Correo Argentino. Esto es así porque muchas de las inversiones que hicieron, como la planta de procesamiento de correspondencia de Monte Grande continuaron siempre bajo control del Estado pero en propiedad de Socma. De pedirles la quiebra esos bienes hubieran entrado en liquidación y el Correo hubiera cerrado. Es la fortaleza que muestra hoy Socma para pelear la deuda.
El tema Avianca golpeó al grupo y también hay bronca interna aún persiste. Germán Efromovich les propuso quedarse como socios en la empresa tras negociarlas por Avianca la compra de Mac Air, pero en Socma afirman que prefirieron mantenerse al margen para no seguir alimentando el fuego de los múltiples conflictos que rodean a Mauricio Macri y los negocios de su familia.
De hecho hasta hay quejas amargas en el grupo por los avatares que transita Efromovich, "el socio que no fue", desde que le suspendieron a Avian (nombre que tomó la aerolinea para la operación local) el otorgamiento de las nuevas rutas aéreas en el país. Se dice que Eframovich esta siendo presionado por estos días por ATR Aircrafts, la constructora de aviones franco-italiana que le provee a Avian los aparatos con los que piensa operar como low cost en Argentina. Por ahora solo hay dos aparatos casi en exposición en el país sin utilizar hasta que le habiliten las rutas. ATR ya le comunicó a Efromovich que debe ratificar en breve si continua con la orden de compra por el resto de los aparatos encargados o la dará de baja.
Esa situación, de todas formas, no le es absolutamente ajena a Socma. Mac Air se vendió, con todas sus licencias y autorizaciones internacionales, pero los Macri aun no terminaron de cobrarla. Si Avian no logra la autorización para operar y el negocio se cae, a los Macri les costará mucho más poder cobrar lo que les deben Avianca y Efromovich por esa operación. Por encima de todos esos roces esta Carlos Colunga, ex CEO de Mac Air en época de los Macri y ahora también administrador de Avian. A esos puntos de contacto debe sumarse otro. Es imposible apartar la vida de Colunga de los Macri: la familia lo conoce desde que todos eran chicos y él los traslada como piloto personal de Franco.
Es sintomático y una prueba clara, de lo difícil que será separar en este entuerto los nombres que impactan al gobierno de la historia familiar. Más cuando están en marcha dos autorías clave: la que el gobierno le pidió a la Auditoría General de la Nación y la que dejó en la Procuración del Tesoro el saliente Carlos Balbín.



Dejá tu comentario