20 de junio 2014 - 12:22

Guía de candidatos ante los buitres

Lo que piensan Macri, Scioli, los radicales, Binner y Massa sobre el caso de los holdouts y cómo se manejó

Guía de candidatos ante los buitres
La única coincidencia es que ninguno considera como alternativa el default. Entre los candidatos presidenciales del peronismo y la oposición reina un criterio general sobre cómo enfrentar la crisis que se generó a partir de la decisión de la Corte de Estados Unidos de no tomar el expediente de los fondos buitre, luego del fallo adverso para Argentina del juez Thomas Griessa y la ratificación en alzada por parte de la Cámara de Apelaciones.

Mauricio Macri, Daniel Scioli, Sergio Massa, Ernesto Sanz, Julio Cobos y Hermes Binner, algunos de los principales protagonistas de la carrera por la sucesión de 2015, comparten el rechazo a un escenario de default programado y también el criterio de que se debe acatar el fallo judicial aunque disienten, aunque levemente, sobre los modos en que se debe hacer.

Macri y Sanz, por caso, plantean el escenario de hacerlo, incluso, mediante un pago contado de los u$s 1.300 millones que involucra el fallo de Griesa. Massa y Scioli, al igual que Cobos y Binner, sugieren una negociación que consista en una especie de plan de pagos que involucre bonos futuros.

El principal matiz entre los opositores y el único oficialista que hasta ahora mostró autonomía, Scioli -ayer Sergio Urribarri y Florencio Randazzo fueron consultados pero se expresaron en línea con lo que resuelva la Presidente- tiene que ver con el rol que tuvo el Gobierno en el proceso.

Tanto el massismo como el macrismo y FAUnen cuestionaron el modo en que Cristina de Kirchner llevó adelante la cuestión de los holdouts, en particular porque se subestimó y se tensó la relación con Griesa, además de no dejar abierta ninguna posibilidad de negociación con los fondos buitre en el pasado reciente.

El sciolismo evitó ser crítico y prefirió plantear que en todo momento el Gobierno nacional demostró voluntad de pago y que eso está, ahora, en el mismo punto.

La otra cuestión sobre la que parece haber -aunque sea tibias- disidencias, está ligada a la propuesta de Axel Kicillof, que con las horas fue perdiendo entidad, para proponer un re-canje con jurisdicción argentina, hipótesis que los opositores consideraron inviable o abstracta porque no permite, en principio, resolver la cuestión puntual del pago de 900 millones de dólares pautado para fines de junio con los bonistas que entraron al canje en el pasado.

A la vez, se distinguen posiciones diferentes -leves- entre los distintos postulantes radicales, así como también entre los socios de FAUnen.

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