Existen algunas cosas que nos preocupan mucho respecto a la política de seguridad y sus resultados. Empezando por no entender por qué han elegido poner en la primera línea de funcionarios de la cartera a personas que no son oriundas de la provincia y que no conocen el vasto y complejo territorio bonaerense; su máxima expresión fue cuando confundieron a la ciudad bonaerense de Junín con la ciudad neuquina de Junín de los Andes.
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Han insistido más mediática que territorialmente en la lucha contra las mafias, pero mantienen en la cúpula de la Policía Bonaerense a quien fuera el funcionario de Scioli en la lucha contra el narcotráfico y que, mientras estuvo en el cargo, ha aumentado un 40% la distribución y venta de droga a lo largo y ancho de la provincia; han dicho que Asuntos Internos estará a cargo de un civil, cuando también lo estaba en las gestiones anteriores; el asunto aquí no es quién es el titular, sino que la estructura de asuntos internos es policial de cabo a rabo; han dicho que las compras y contrataciones de la Policía pasaban a manos de un civil, y esto existía desde gestiones anteriores, la Dirección General de Administración es la encargada de esas compras; por último, han hecho de la victimización una táctica mediática, que puede darle frutos en lo inmediato pero que no resuelve el tremendo problema de seguridad que tenemos. Desde el Frente Renovador, no sólo hemos puesto a disposición nuestro plan integral de seguridad provincial, sino que también hemos ofrecido nuestros equipos técnicos.
Desde el Frente Renovador consideramos que hay cuatro cosas para empezar que atacarían la corrupción y el descalabro policial-judicial de la provincia y que estas medidas están pensadas para ir a lo estructural, y no al marketing y el maquillaje.
1|La Policía Bonaerense tiene que ser dividida por lo menos en siete partes, no es posible bajo ningún punto de vista que desde La Plata se controle lo que hace el Comisario de Trenque Lauquen, aparte cada jefe de región tiene que ser oriundo o por lo menos conocer el territorio, no es lo mismo La Matanza que Arrecifes, ni Mar Del Plata que Rojas. Cada jefe o jefa de región empieza y termina en la región, se terminan las cúpulas sospechadas, lejanas y negligentes.
2|Hay que separar prevención de investigación, hay que rediseñar a las policías locales, aquellas pensadas para la proximidad, una Policía comunitaria a cargo del de intendente de cada uno de los distritos provinciales y con agentes ORIUNDOS DE LOS DISTRITOS; por otro lado, la investigación compleja queda a cargo de una Policía Bonaerense equipada para ello y para actuar en situaciones extremas: secuestros, toma de rehenes, cargamentos de droga, etc; por último, una Policía judicial para la investigación fina en la escena del delito, dependiente de la Justicia.
3|Que Asuntos Internos deje de ser parte de la estructura ministerial y sea un órgano de control policial autónomo y autárquico con control parlamentario.
4|Descentralizar jueces y fiscales: en mi caso personal, como mujer oriunda de la ciudad de Salto, les cuento que si en Salto se comete un robo, las víctimas deben hacer 120 km hasta Mercedes porque dependemos de esa jurisdicción, ahora si venden droga en Salto hay que hacer 90 km hasta Junín porque los delitos federales se denuncian allí y si la Comisaría de Salto o la Patrulla Rural se quedan sin balas, tenemos que hacer 60 km hasta Pergamino para que nos provean de las balas. Es decir, algunos intendentes de la provincia no tienen el control de las calles, y las jurisdicciones para la investigación de las que dependen no priorizan el esclarecimiento de esos delitos.
A grandes rasgos, aquí algunas de nuestras propuestas para el efectivo acceso a la seguridad y la justicia. Por cuestiones de espacio no incluí a las otras dos patas que, indefectiblemente, tiene que tener la mesa de seguridad: inclusión social y Servicio Penitenciario. Será en otra columna.