En vísperas del plazo para que se comiencen a aplicar los recortes -que representarán una reducción del 8% de los gastos anuales en Defensa y del 5% en el resto del presupuesto- y de una reunión en la Casa Blanca entre el presidente de EE.UU., Barack Obama, y los principales líderes del Congreso para intentar evitarlos, las posturas continuaban muy enfrentadas y había poco optimismo sobre la posibilidad de un acuerdo de último momento.
Un proyecto de ley patrocinado por senadores republicanos sobre los recortes automáticos, valorados en más de 85.000 millones de dólares, pretendía dejar en pie las reducciones presupuestarias y dar al Gobierno la facultad de decidir cómo y dónde aplicarlos, pero no logró los 60 votos necesarios. Al respecto, el Gobierno manifestó oponerse "firmemente" a esa medida porque protege "las lagunas fiscales" que benefician a los ciudadanos más ricos, subrayó la Casa Blanca en un comunicado.
Por su parte, los demócratas en la Cámara de Representantes sometieron a votación un plan propio, pero tampoco alcanzó los respaldos suficientes. El líder de esa bancada, Harry Reid, explicó en una conferencia de prensa que ese proyecto contiene una "propuesta equilibrada" con "cortes inteligentes de gasto" combinados con el fin de algunos subsidios agrícolas y de las "lagunas fiscales" que benefician a los más ricos y a las empresas.
Republicanos y demócratas acordaron en 2011 esos recortes para forzar un pacto de largo alcance sobre la reducción del elevado déficit público que todavía no ha llegado. El principal obstáculo en las negociaciones está en que la oposición considera que el gasto del Gobierno es excesivo y hay que recortarlo más, mientras el oficialismo persigue una reforma fiscal para aumentar los ingresos del Estado a la que los conservadores se oponen.
"Los republicanos del Senado tenían la oportunidad de optar sobre el modo de hacer crecer nuestra economía y reducir nuestro déficit. Y en lugar de suprimir una exoneración fiscal que beneficiaba a los más ricos eligieron emprenderla contra los servicios decisivos destinados a los niños, a las personas de más edad, a los militares y a sus familias", denunció el presidente en un comunicado tras la intensa jornada. "Votaron a favor de hacer caer toda la carga de la lucha contra el déficit sobre la clase media", aseguró Obama.
"Creo que podemos hacer algo mejor. Deberíamos actuar juntos para reducir nuestro déficit de manera equilibrada, realizando recortes inteligentes del gasto y suprimiendo las exoneraciones impositivas", concluyó. Mientras tanto, los distintos departamentos del Gobierno se aprestaban a implantar los recortes del gasto que se activarán automáticamente en áreas como el transporte, la educación y las inspecciones sanitarias.
| Agencias EFE, AFP y Reuters |

