14 de julio 2014 - 00:22

Héroes igual

La desazón de los jugadores argentinos después de la derrota en 120 minutos con Alemania. Las caras de Messi y de Andújar son elocuentes. Alemania festeja con la Copa del Mundo. Argentina estuvo muy cerca de conseguirla y luchó hasta el final. Una de las jugadas que pudo cambiar el partido: Boateng la saca de la línea, ante el remate de Messi.
La desazón de los jugadores argentinos después de la derrota en 120 minutos con Alemania. Las caras de Messi y de Andújar son elocuentes. Alemania festeja con la Copa del Mundo. Argentina estuvo muy cerca de conseguirla y luchó hasta el final. Una de las jugadas que pudo cambiar el partido: Boateng la saca de la línea, ante el remate de Messi.
No pudo ser, pero la Selección volvió a jugar para el aplauso y hasta pudo ganarle a la poderosa Alemania, porque tuvo cinco situaciones claras de gol y un grosero penal de Neuer a Higuaín, que el árbitro italiano Nicola Rizzoli no cobró.
El equipo de Alejandro Sabella jugó con mucha inteligencia, regalando la pelota hasta tres cuartos de cancha y jugando de contraataque con la velocidad de sus volantes y delanteros. Así, teniendo menos posesión de balón que su rival, tuvo más situaciones claras de gol.
Como en todo el Mundial, contó con una conmovedora actuación de Javier Mascherano, como líder del repliegue y del despliegue del equipo, y tuvo como contrapartida una floja actuación de Lionel Messi, a quien la FIFA premió con el balón de Oro del Mundial por antecedentes y no por lo que hizo en este Mundial, donde jugó de mayor a menor. Fue clave en los tres primeros partidos donde el equipo no aparecía en su esplendor y como contrapartida, bajó su nivel cuando el equipo se hizo más compacto.
Igual tuvo dos situaciones claras para definir el partido y convertirse en el "único héroe", pero la primera se la sacó Boateng de la línea y la segunda pasó rozando un poste, cuando Neuer ya no tenía nada que hacer.
Alemania, en contrapartida, tuvo un arma fundamental en las subidas por derecha de Philipp Lahm, que siempre encontró un lugar a espaldas de Biglia, para recibir la pelota y complicar con sus centros cruzados. En uno de ello, hubo un cabezazo de Schurrle que devolvió un poste, cuando Romero (que volvió a mostrar seguridad) no tenía nada que hacer.
Planteado así el partido, Argentina no tenía que cometer errores defensivos y tenía que ser eficaz en sus contraataques, pero además de los dos de Messi, Gonzalo Higuaín desperdició dos claras y le anularon un tercero por posición adelantada y Rodrigo Palacio le hizo un sombrero a Neuer, pero la pelota le quedó larga para definirla. Por eso no ganó Argentina y Alemania ganó, porque de tanto insistir, Schurrle desbordó por izquierda y le puso un gran pase a Götze, que de media vuelta definió el partido.
Esta Selección no fue campeona mundial, pero cumplió con creces con el honor del fútbol argentino, lucharon como leones ante la adversidad y nunca se dieron por vencidos, lograron llegar a una final después de 24 años y fueron de menor a mayor, luchando contra las lesiones de dos de sus jugadores claves y disimularon con sudor y pundonor todos los errores.
Son héroes igual que lo fueron los campeones del 86 y los subcampeones del 90.

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