26 de octubre 2010 - 00:00

Histórica apertura: permite ya Cuba formar empresas privadas

Raúl Castro comienza a hacer realidad sus promesas de reforma económica
Raúl Castro comienza a hacer realidad sus promesas de reforma económica
La Habana - El régimen cubano puso en marcha ayer el mayor proceso de apertura económica desde la revolución comunista de 1959, al publicar formalmente una serie de medidas que permitirán el trabajo por cuenta propia, la conformación de pequeñas empresas privadas con toma de asalariados y la imposición de un inédito impuesto a la renta escalonado entre el 25% y el 50% de los ingresos netos anuales de los nuevos emprendimientos.

Según analistas, la publicación de las regulaciones en la Gaceta Oficial es la señal de largada para la expansión del hasta ahora diminuto sector privado de la isla, imprescindible para que la proyectada eliminación de 500.000 puestos de trabajo en el sector público antes de marzo de 2011 no derive en una crisis social y política de grandes dimensiones. El plan oficial prevé que el recorte de puestos llegue a 1 millón en cinco años, un 20% de su fuerza laboral del Estado.

Los dos números de la Gaceta Oficial que contienen las nuevas normas se agotaron a primera hora de ayer en los quioscos.

En tanto, algunos cubanos salieron ayer mismo a presentar ante las direcciones municipales de empleo los documentos para solicitar licencias en las 178 actividades permitidas, desde payasos hasta plomeros, masajistas y pequeños restoranes.

«Soy zapatero y tengo intenciones de sacar una licencia. Quiero explorar cuáles serían los beneficios y perjuicios», dijo Antonio Soria, uno de los empleados públicos que quedará pronto desempleado.

El Gobierno de Raúl Castro autorizó el ejercicio de 178 oficios «por cuenta propia», los que hasta ahora se practicaban ilegalmente, aunque con tolerancia oficial.

Los cuentapropistas deberán ahora inscribirse y pagar cuatro tributos: un impuesto del 25% al 50% sobre la renta, un 10% sobre ventas o servicios, un 25% por contratación de empleados y un 25% de cotización a la seguridad social.

El impuesto sobre la renta se regirá por una escala que parte del 25% para ingresos de 5.000 pesos cubanos (unos 200 dólares) al año hasta el 50% -uno de los más altos de América Latina- para los superiores a 50.000 pesos (unos 2.000 dólares).

La contratación de mano de obra asalariada es una novedad de trascendencia y se permitirá en 83 de las 178 actividades, lo que abre vía a la pequeña y mediana empresa, abolida en 1968 por Fidel Castro. Con todo, el impuesto que grava dichas contrataciones se calcula sobre las remuneraciones a ca-da trabajador -si se contratan muchos se paga más- para evitar una «concentración de riqueza», según el diario Granma.

Hasta 2009 había registrados en Cuba 143.000 pequeños negocios con mano de obra sólo familiar, autorizados en los años 90 para hacer frente a la crisis económica por la caída de la Unión Soviética.

En Cuba, donde rigen el peso cubano y el convertible (CUC, 1 equivalente a 1,20 dólar), el Gobierno permitirá también a los cubanos alquilar sus casas en CUC a extranjeros, además de en moneda nacional a los cubanos, así como alquilar espacios para desarrollar pequeños negocios.

Para los arriendos en moneda fuerte, el impuesto mensual por una vivienda de una habitación será de 150 CUC -aumentará en un 50% por cada cuarto si tiene más-; por el alquiler de una habitación serán 200, y el de espacios irá de 20 a 100.

Las medidas de Raúl Castro, quien sustituyó en el mando a su hermano Fidel hace cuatro años, suponen cambios considerables en un país de economía controlada en un 95% por el Estado, sin cultura impositiva y donde la iniciativa privada es casi nula.

El Gobierno lleva a cabo una intensa campaña para lograr que los cubanos, que tienen salud y educación gratuitas y alimentación y servicios subsidiados, aprendan a pagar impuestos, y anunció que aplicará «todo el peso de la ley» a los que evadan impuestos.

Muchos recibieron las medidas como opción de empleo y de mejora de su nivel de vida, pues el Estado paga salarios mensuales de 20 dólares. Otros, en cambio, se muestran pesimistas por el peso de los tributos, la falta de un mercado mayorista de insumos y materias primas.

Economistas cubanos advierten que la reforma laboral podría disparar el desempleo si no está acompañada de medidas de estímulo y ayuda a la iniciativa privada, como créditos -en estudio, pero aún no anunciada por el Banco Central- o el permiso a los cuentapropistas de importación de insumos, ante la incapacidad del Estado de abrir un mercado mayorista.

Agencias Reuters, EFE, AFP y DPA

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