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Hito en la guerra: cayó Al Raqa, la capital del Estado Islámico
Lo vencieron las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza kurdo-árabe apoyada por Washington. El “califato” quedó casi arrasado.
DESFILE ENTRE RUINAS. Combatientes kurdos y árabes se pasean triunfales por las calles de la destruida Al Raqa.
Al Raqa se convirtió en símbolo de las atrocidades de la organización yihadista, desde donde se habrían planificado atentados contra varios países, sobre todo en Europa.
Las FDS tomaron ayer el control del principal hospital y del estadio municipal en el centro de la ciudad, las últimas dos posiciones en las que estaban atrincherados decenas de yihadistas extranjeros.
Los últimos días, en virtud de un acuerdo, los últimos civiles atrapados en la ciudad fueron evacuados y 275 yihadistas sirios fueron autorizados a dejar la ciudad.
En tanto, la coalición internacional liderada por Washington exigió que los combatientes extranjeros no sea autorizados a dejar Al Raqa. "Lo último que queremos es que sean liberados para poder regresar a sus países de origen y causar más terror", declaró el portavoz de la coalición, el coronel estadounidense Ryan Dillon.
Desde hace meses la organización yihadista retrocede en Siria e Irak, frente al poder de fuego de las diferentes fuerzas en el terreno apoyadas por Rusia o por EE.UU..
En Siria, el Estado Islámico ya solo controla algunos sectores del centro del país, en la provincia de Hama o en el desierto de Homs. Y están presentes, aunque en número reducido, al sur de Damasco.
Su último bastión es ahora la provincia de Deir Ezzor, en el este, donde perdió la mitad de su superficie.
"Al perder Al Raqa, el EI se encuentra confinado en una franja de territorio a lo largo del valle del Éufrates, en Deir Ezzor", dijo Nicholas Heras, experto del Center for a New American Security de Washington. Pero allí también los yihadistas hacen frente a dos ofensivas simultáneas: la de las fuerzas del régimen sirio, apoyadas por Rusia, y por el otro a las de las FDS, apoyadas por la coalición internacional.
En Irak, el EI sólo controla dos ciudades en el oeste desértico.
La guerra en Siria comenzó en 2011 tras la represión de manifestaciones pacíficas. Con los años se convirtió en un conflicto con múltiples actores. Hasta ahora dejó más de 330.000 muertos y millones de desplazados y refugiados.
La caída de Al Raqa no significa necesariamente el fin de los atentados terroristas atribuidos a ese grupo, ni el fin de la insurrección yihadista en Irak y Siria. Así lo afirmó Massimiliano Trentin, investigador de la Universidad de Bolonia. "La central política pudo haber también caído, pero los atentados van continuar porque los grupos son muchos y sus motivaciones permanecen", indicó el experto.
| Agencias AFP, ANSA y EFE |


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