29 de diciembre 2008 - 00:00

Hollywood apuesta su futuro al 3D

Una imagen de «Monsters vs. Aliens» de Dreamworks Animation. El estudio de Spielberg sólo trabajará con técnica 3D a partir de 2009.
Una imagen de «Monsters vs. Aliens» de Dreamworks Animation. El estudio de Spielberg sólo trabajará con técnica 3D a partir de 2009.
Los Angeles (EFE) - Varios estudios de Hollywood se han propuesto reinventar en 2009 la experiencia de ir al cine gracias a avanzadas técnicas digitales en 3D, una nueva revolución comparada ya incluso con la llegada del sonido y del color a las películas. Quienes asistieron a las proyecciones en Los Angeles de un adelanto de «Monsters vs. Aliens» aseguraron que se trataba de algo nunca visto hasta la fecha. El filme de DreamWorks Animation llegará a las carteleras en marzo y será el primer acontecimiento serio del negocio 3D en 2009.
«No se trata de ningún truco visual, como pasaba con las antiguas producciones en este formato, será una auténtica revolución. En los años 20 fue el paso del mudo al sonoro, en los 30 del blanco y negro al color y ahora cambiaremos del 2D al 3D», afirmó el director ejecutivo de DreamWorks Animation, Jeffrey Katzenberg. A juicio de este directivo de la industria de Hollywood, dentro de un tiempo las dos dimensiones serán al cine lo que el vinilo a la música, una vez se generalicen los títulos que permiten que las imágenes salgan de la pantalla.
La lucha de monstruos contra extraterrestres dejará paso en mayo a «Up», de los estudios Disney/Pixar, y en julio será el turno de «Ice Age: Dawn of the Dinosaurs» («La era del hielo 3») de Fox.
El año terminará con «Avatar», una película de ciencia ficción con actores reales en la que participa Sigourney Weaver. Ese film, que cuenta con un presupuesto de 200 millones de dólares, será una de las apuestas más osadas en la carrera del director James Cameron, ganador de tres Oscar por «Titanic» (1997), y recreará en tres dimensiones un planeta habitado por una especie de humanoides con los que se verán las caras los terrícolas.
Además de estos títulos, producidos específicamente para su proyección en 3D, el año traerá «Coraline», primera producción en la que se combinará el «slow motion» (cámara lenta) con la nueva técnica de tres dimensiones. Tampoco faltarán films pensados en 2D y reconvertidos en 3D en el proceso de posproducción, como «Toy Story» (1995), un tratamiento de la imagen que para Katzenberg no logra el efecto deseado, ya que «es lo mismo que colorear una película realizada en blanco y negro».
Detrás del 3D, Hollywood esconde su interés por renovar el atractivo del rito de acudir a los cines y sacar a así a los espectadores de sus casas, donde las pantallas planas, la alta definición y el «Dolby surround», han terminado por acomodar a la audiencia potencial en el sofá de su domicilio. El cambio de formato supondrá también un alivio para los productores en su guerra contra la piratería.
«El 95 por ciento de las copias ilegales se graban con una cámara en el cine. Con las 3D eso se va a complicar mucho ya que sin gafas los lentes especiales no vale nada», explicó Katzenberg, cuyo estudio sólo producirá en tres dimensiones a partir de 2009.
Uno de los principales problemas con los que se han enfrentado hasta el momento los films que han intentado abrir este mercado, como «Bolt», la exitosa «Viaje al centro de la tierra» o las pioneras «Beowulf» (2007) o «El expreso polar» (2004), ha sido la falta de salas preparadas para proyectar 3D. Con el fin de acelerar la reconversión tecnológica de los cines, las distribuidoras acordaron donar a los empresarios de los teatros cerca de 800 dólares por cada copia de film que proyecten con el sistema digital, un incentivo que se calcula elevará a más de 2.500 las salas equipadas para 3D en EE.UU. en marzo de 2009.
El costo de producir en tres dimensiones, 15 millones de dólares más que en 2D, tendrá su reflejo en el precio de las entradas, que subirán 5 dólares (un 40 por ciento) para los pases en los que haya que utilizar los conocidos lentes polarizados. Estos anteojos de plástico aún serán necesarios en los cines durante unos cuantos años hasta que la tecnología permita los mismos resultados en 3D a simple vista.
Un importante fabricante está estudiando incorporar a sus futuras gafas un sistema que las adapte al visionado de películas en 3D cuando el usuario vaya al cine.
Agencia EFE

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