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Honduras: no hubo acuerdo y alertan por guerra civil
Los rostros del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y de los delegados de los golpistas y del depuesto Manuel Zelaya dejan claro que las negociaciones, que todavía no habían terminado, no iban bien.
«No es factible llegar a un acuerdo satisfactorio», dijo un apesadumbrado Arias e informó que la delegación del desplazado presidente constitucional Manuel Zelaya aceptó «íntegramente» su propuesta, pero «no así» la representación del Gobierno de facto.
«Lo siento mucho, pero las propuestas que usted ha presentado resultan inaceptables para el Gobierno constitucional de Honduras que yo represento. En particular, su propuesta número uno (en referencia a la restitución de Zelaya en su cargo) constituye una directa intromisión en los asuntos internos de Honduras». Con estas palabras, Carlos López, miembro de la delegación del Gobierno interino, rechazó tajantemente el plan de siete puntos elaborado por Arias. Para el delegado era posible la vuelta de Zelaya a Honduras si éste se sometía a proceso judicial por los delitos supuestamente cometidos.
Es decir, aceptaba su retorno si Zelaya iba a la cárcel y no era repuesto como presidente. Ello representaba una postura que dinamitaba las bases del plan propuesto por Arias, el cual incluía restituir a Zelaya hasta el término de su mandato a fines de enero, formar un Gobierno de coalición, adelantar comicios, declarar amnistía para los delitos políticos y la renuncia del depuesto mandatario a hacer un referendo, entre otros puntos.
Pese a esto, el derrocado mandatario recalcó su postura de volver al país, al indicar: «Mi retorno no puede impedirlo absolutamente nadie, aunque no hay que cerrar las puertas nunca a las negociaciones». Algunos medios locales estipulan que esto podría suceder el viernes próximo.
En un resultado que a priori era esperable para esta segunda ronda de debate de acuerdo con los antecedentes dados, la representante de Zelaya, Rixy Moncada, cerró el tema al decir que «este diálogo con esta comisión ha finalizado este día por esa intransigencia», en referencia a la postura golpista.
En un desesperado intento, Arias pidió tres días de plazo para reactivar la mesa de negociaciones. «Yo quiero tomarme 72 horas para continuar trabajando», dijo Arias a la prensa.
«La alternativa es que se va a derramar sangre en Honduras si no llegamos a un acuerdo que le permita regresar al presidente Zelaya pacíficamente», complementó.
En el mismo sentido, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, remarcó que se «corre el riesgo de que la situación salga de los causes normales» y resulte en violencia. «Lamentamos profundamente la actitud que tuvo el Gobierno de facto», dijo el chileno Insulza.
Hasta la fecha, las movilizaciones dejaron al menos dos muertos reconocidos, que se produjeron luego de que las fuerzas de seguridad reprimieran una manifestación pro Zelaya en las afueras del aeropuerto de Tegucigalpa.
Los dichos de Arias anticipando el peligro de una guerra civil no cayeron nada bien al interior del Gobierno de facto.
«Lo que sí quiero dejar claro, tanto en Honduras como a nivel internacional, es que las personas que hablan de una guerra civil no son los hondureños», puntualizó ayer la vicecanciller interina, Martha Alvarado. Esto «lo escuché hace unos días del señor Hugo Chávez de Venezuela y lamento escucharlo de parte del mediador. Yo quiero dejar constancia de que en Honduras no hay un ambiente de guerra civil», agregó.
«Me parece eso una forma muy sutil de llevarnos a una situación casi de pánico y es doloroso que se esté diciendo eso de parte de quienes están estableciendo mecanismos de diálogo», fustigó con dureza.
En tanto, en el país centroamericano continuarán la lucha y la resistencia a favor de la restitución del presidente depuesto, según anunció ayer la canciller depuesta hondureña, Patricia Rodas.
«Está en manos del pueblo el restablecimiento del orden constitucional, la restitución de nuestro presidente», sostuvo.
En la jornada pasada también fueron suspendidas las manifestaciones para dar tiempo a una asamblea conformada por los principales sindicatos, la cual estableció los pasos a seguir tras este revés en la mesa de diálogo, así como también manifestó una fuerte crítica al Gobierno norteamericano. Además, la organización del Bloque Popular anticipó que hoy se retomarán los piquetes en las principales carreteras hondureñas, así como también se realizará un paro general este jueves, en repudio al fracaso de las negociaciones.
Agencias EFE, Reuters, DPA, ANSA y AFP


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