14 de diciembre 2012 - 00:00

HORIZONTE: ¿Cómo se llega al Edén de 2015?

HORIZONTE: ¿Cómo se llega al Edén de 2015?
Faltan tres años para que asuma un nuevo Gobierno. Es demasiado tiempo, pero los mercados siempre se anticipan. La sensación imperante en la plaza local es que ya no hay margen para una reforma de la Constitución nacional y una reelección, más allá de lo que se diga sobre planes oficiales al respecto. Las elecciones legislativas del año que viene serán seguramente el disparo de largada para candidatos y, entonces, comenzarán inversores y analistas a descontar quiénes son los que tienen más chances de asumir en 2015.

Lo que está claro es que, en lo financiero, la herencia que recibirá un futuro Gobierno es benigna: no habrá vencimientos de deuda significativos por delante. Habitualmente, el pago de la deuda representaba siempre un karma para el Gobierno entrante. Dos meses antes de las elecciones de 2015 vencerá el último Boden por u$s 5.000 millones, aproximadamente, lo que despejará el sendero de pagos. El riesgo-país de la Argentina, hoy en torno de los 1.000 puntos, en teoría se debería ir reduciendo de la mano del menor stock de deuda en los mercados.

En paralelo, un próximo Ejecutivo, y siempre en este marco teórico que roza lo onírico tendrá a mano la posibilidad de reducir bruscamente, 500 puntos si se quiere, el riesgo argentino con medidas más amigables con los mercados. Acercamiento al FMI, y al Club de París, saneamiento del INDEC e independencia del BCRA son platos disponibles en el menú de un nuevo Gobierno. Habrá que ver el paladar de quien asuma entonces.

Pero nada será tan simple o lineal. Desde ahora y hasta 2015, los movimientos de la deuda argentina pueden ser similares a los de un electrocardiograma, habida cuenta de las amenazas y riesgos existentes. De corto plazo sólo está la amenaza latente del juicio de los acreedores (incluyendo fondos buitre) que no ingresaron en el canje de la deuda de 2005 o de 2010. La captura de los dólares a los pagos de la deuda que se efectúan en Nueva York puede ser letal.

Luego, en el sendero hacia 2015 está la economía, madre de todas las decisiones financieras. No se avizoran crisis ni desplomes del PBI. El mundo juega a favor. Tasas bajas en EE.UU. perdurarán en toda la gestión de Cristina de Kirchner. Pero habrá correcciones dado que la inflación del 25% anual existente hoy, con paritarias en igual porcentaje, y con un dólar flotando cómodamente a un ritmo de devaluación del 15%, la situación no es sustentable. Algo deberá cambiar en la política fiscal y monetaria que lleva adelante el Gobierno. No hay piloto automático posible.

Y a ello hay que sumarle la aparición de cisnes negros. ¿Quién se hubiera imaginado a principios de 2012 que la Argentina iba a estar este mes cerca de un nuevo default por el fallo de Thomas Griesa en Nueva York? En este sentido, conviene mirar de cerca las decisiones de organismos internacionales, con el FMI a la cabeza, que inició procesos de castigos y sanciones al país por cómo el INDEC mide la inflación y el crecimiento. En esa línea, el Banco Mundial tiene congelados los desembolsos.

En definitiva, para los que apuestan a los papeles argentinos, 2015 se presenta como un edén financiero. Qué pasará en el camino intermedio puede ser no a apto para cardíacos.

@guillermolabord

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