11 de septiembre 2009 - 00:00

Imágenes de la decepción

Lionel Messi, uno de los más cuestionados. El crack de Barcelona no muestra su mejor repertorio en la Selección, probablemente por la falta de un equipo detrás que lo sustente., El gesto de Diego Maradona lo dice todo. La Selección perdió cuatro de los seis partidos que jugó bajo su conducción en las eliminatorias rumbo a Sudáfrica 2010.
Lionel Messi, uno de los más cuestionados. El crack de Barcelona no muestra su mejor repertorio en la Selección, probablemente por la falta de un equipo detrás que lo sustente., El gesto de Diego Maradona lo dice todo. La Selección perdió cuatro de los seis partidos que jugó bajo su conducción en las eliminatorias rumbo a Sudáfrica 2010.
La Selección argentina está viviendo una etapa que ni el más acérrimo crítico, cargado con el mayor de los pesimismos, podría imaginar hace un corto tiempo. En la eliminatoria ha conseguido 22 puntos de los 48 que ha disputado y de visitante sumó escasas cinco unidades. De los últimos cinco partidos sólo ganó en uno (Colombia 1 a 0) y, como es sabido, perdió un invicto de 16 años jugando de local la noche del sábado ante Brasil. Algunos desestiman las estadísticas y toman a cada partido como una historia aparte, y acá es donde aparece lo más preocupante: Argentina hoy tiene un grupo de jugadores que se han transformado en un rival previsible, inofensivo e intrascendente, una imagen muy lejana de la de ser un equipo con ideas claras y funcionamiento sólido.

Dentro de cada argentino vive un potencial técnico de fútbol, y probablemente si le diéramos un tratamiento lúdico a un tema tan serio como no clasificar para un Mundial de Fútbol, nos encontraríamos con pocas diferencias entre la lista de citados de los hinchas y la de Diego Maradona. Es decir, nombre más, apellido menos, están los mejores futbolistas argentinos del momento (¿excepción de Riquelme?), lo que no hay es un equipo. La catarata de cambios constantes del DT, la falta de coherencia para elegir los once (Romero de tercer arquero a calzarse los guantes en Asunción, Otamendi titular en tres partidos consecutivos, ni al banco en Paraguay) y hasta los siete suplentes (de un partido a otro de la serie modificó seis nombres del banco). Estas determinaciones, para las cuales cualquier entrenador tiene plena potestad, son las que han transformado a jugadores estrellas en sus clubes en muchachos repletos de dudas, confusión y que se arrastran por la cancha, sobre todo cuando el rival logra ponerse en ventaja. ¿Acaso se recuerda a Julio César, arquero brasileño, o a Justo Villar, tapando un mano a mano con un futbolista argentino?

En el site de Ámbito Financiero, el 82% de los internautas cree que Diego debería dejar de ser el seleccionador antes de que termine la eliminatoria. Se respeta la opinión, pero en realidad creemos que el cambio, profundo, serio, sincero debe ser con Maradona en el puesto que le asignaron. Si no se logra el pase a Sudáfrica, la AFA, el fútbol argentino perderá la posibilidad de sumar a sus arcas alrededor de casi 8.000.000 de euros en concepto de premios por el sólo acto de presencia en el Mundial.

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