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Impensado: Argentina selló su pase a cuartos con una paliza a Alemania
Berlocq, el hombre que marcó a fuego la serie. El oriundo de Chascomús batió a Kohlschreiber en cinco sets y lo desgastó tanto que terminó lesionado, dejando a Alemania sin su N° 1.
En realidad, el destino empezó a hacerle un guiño al equipo argentino el viernes, cuando Berlocq no sólo derrotó a Philipp Kohlschreiber, sino que lo obligó a realizar un despliegue físico tremendo, a tal punto que la mejor raqueta alemana se marchó desgarrado y en muletas a su país. Posteriormente, Mónaco cumplió con su rol de líder del grupo -por tener mejor ranking- y otorgó el segundo punto al vencer a Florian Mayer. A partir de entonces, la serie se allanó por completo. «Dejamos de lado las presiones del descenso y con mucho sacrificio este grupo sacó adelante un duelo muy complicado, incluso con un gran resultado», afirmó Berlocq, quien ayer cumplió 30 años y fue agasajado con una torta tras vencer a Kas (6-2 y 6-4), reemplazante a último momento del lesionado Mayer.
Casi sin nada por reprochar desde lo estadístico, la polémica surgió por algunas referencias a Juan Martín del Potro, quien el año pasado había anunciado su renuncia a jugar la Copa Davis. Algunos cánticos en el vestuario durante el festejo del sábado y la irónica pregunta de «¿Quién?» de Zeballos cuando se le consultó por algún mensaje de felicitación del tandilense (antes de que Delpo lo enviara vía Twitter) volvieron a poner sobre el tapete la tirantez en el vínculo con la mejor raqueta criolla. Por eso, tras superar a Kamke (6-4 y 7-6), Mónaco negó las dedicatorias. «En el vestuario no cantamos nada contra Juan Martín. Me parece una estupidez que los medios se hagan eco de eso que nunca ocurrió. No entiendo por qué buscan generar algo que no existió. Me parece estúpido», dijo Pico, enojado con un periodista que ratificó lo sucedido en la celebración.
Lo cierto es que, casi sin proponérselo, Argentina evitó jugar un repechaje y avanzó a cuartos de final. Ahora vendrá Francia a nuestro país, un rival mucho más complejo que Alemania, que cuenta con variantes para armar más de un equipo competitivo. Si bien Jaite anticipó que llamará de nuevo a Del Potro para ver si revierte su decisión de no jugar la Davis, parece difícil que, en este contexto, el número siete del mundo cambie de opinión. «Sabemos que no vamos a ser favoritos, pero igual encararemos la serie con confianza», aseveró el capitán. Es que sabe que, a pesar de la gran muestra de carácter que dio este equipo, sin Del Potro será complicado soñar con obtener la esquiva Ensaladera de Plata.


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