16 de junio 2011 - 00:00

Inadi: guerra va a los tribunales

María Rachid
María Rachid
Los exresponsables del Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI) Claudio Morgado y María Rachid trasladarán mañana a la Justicia la pelea escandalosa que los eyectó del organismo. Tendrán oportunidad de cruzarse: Rachid fue citada para ratificar la denuncia que le hizo al ex número uno a las 10 en los tribunales federales; a las 12.30 Morgado hará lo propio. Ambos se presentarán ante el juez federal Ariel Lijo, sorteado para intervenir en las demandas que realizaron por separado ante autoridades policiales.

El magistrado estará a cargo de dirimir el escándalo que provocó esta semana la intervención del INADI a través de un decreto presidencial, que nombró a Pedro Mouratian al frente del organismo. Los exfuncionarios continuaron mientras tanto su guerra mediática: Rachid acusó a Morgado de haber nombrado presuntamente «ñoquis» en la estructura del organismo y por supuestas transferencias irregulares de fondos, en tanto que el actor imputó a su exsubordinada por presuntos malos tratos en contra del personal.

Contraataque

«Lo que dice Rachid de mí es una reverenda boludez», sintetizó Morgado en una cadena de entrevistas radiales. El artista y exdiputado contraatacó con el mismo argumento de la líder de la Federación de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans: aseguró que Rachid nombró a «más de 50 personas con sueldos de entre 4 mil y 6 mil pesos» y que «hacía llorar a todos» con el trato al personal.

Morgado precisó que Rachid cuenta con 14 denuncias por malos tratos que, según dijo, incluyeron «al líder de los sordos de la Argentina». Y agregó que la mujer «reporta o dice que reporta a Aníbal Fernández», el jefe de Gabinete. «Yo trabajo para un proyecto nacional, no remito a una persona», apuntó. De paso, destacó que su nombramiento en el INADI fue a instancias de una propuesta del expresidente Néstor Kirchner.

En su demanda, Morgado imputó a Rachid por la presunta comisión de los delitos de amenazas, privación ilegal de la libertad, abuso de autoridad, robo y usurpación del espacio público. En esa línea, la acusó de haber retirado documentación de la sede central del organismo a otra dependencia. Y que durante ese procedimiento mantuvo retenido a parte del personal.

Rachid, por su parte, le adjudicó a Morgado supuestos manejos irregulares de fondos en el INADI. Y haber usado, según la denuncia, parte de esos recursos para fines personales, como el pago del celular utilizado por la esposa del artista. La dirigente, cuarta candidata a una banca en la Legislatura porteña por el Frente para la Victoria, había abierto el fuego esta semana con una serie de imputaciones a Morgado: desde el pago del celular hasta presuntos nombramientos de personal que no concurría al INADI.

La mujer prometió llevar la información al juez Lijo. Se ocupó de aclarar que dio de baja 45 contratos de supuestos empleados que no se habían reportado. En los últimos años el INADI multiplicó su plantilla de personal y presupuesto.

El cineasta Fernando Pino Solanas, candidato a jefe de Gobierno porteño por Proyecto Sur, terció en la polémica: «Da asco o náuseas» la disputa entre ambos exfuncionarios, sostuvo en declaraciones radiales al igualar el escándalo del INADI con el de los hermanos Sergio y Pablo Schoklender en la Fundación Madres de Plaza de Mayo. Respecto del instituto antidiscriminación, Solanas afirmó que «hubo nombramientos monumentales y los manejos de la caja alegre».

Para el postulante de Proyecto Sur, ambos escándalos tendrán un impacto en la imagen del oficialismo en las próximas elecciones. Al respecto, dijo que «si (la repercusión de ambos casos) no le quita credibilidad, estamos muy enfermos».

Dejá tu comentario