9 de julio 2013 - 00:00

Indefinición

"Es complejo determinar" si lo que sucedió en Egipto fue un golpe de Estado, dijo ayer el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, al subrayar que muchos ciudadanos de ese país no lo consideran de esa manera. En la calificación de lo ocurrido el miércoles último, con la destitución del presidente Mohamed Mursi por parte de un movimiento cívico-militar, se juega la posibilidad de que Washington pueda seguir brindando ayuda militar al país árabe, estimada en u$s 1.500 millones anuales, lo que explica la cautela de las autoridades. Así, según el vocero, esas partidas no se suspenderán por el momento, ya que eso no iría en el "mejor interés" de EE.UU., indicó.

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