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“Indignados” llevan queja al Congreso en España
Al grito de «recortes presupuestales para los diputados», los manifestantes recorrieron los cientos de metros que los separan de la plaza de la Puerta del Sol del Congreso. Unos se sentaron, otros se quedaron de pie y gritaban: «Éstas son nuestras armas», levantando los brazos al cielo, o exclamaban: «Ahí está la cueva de Alí Babá».
De acuerdo con la versión on line del diario El Mundo, ningún diputado o funcionario público había acudido a hablar con los «indignados» a pesar de que éstos los exhortaban a ello con sus proclamas.
Un fuerte dispositivo policial les impidió llegar hasta la puerta de la sede parlamentaria, por lo que permanecieron sobre la calle Carrera de San Jerónimo. «Estamos aquí porque van a aprobar una ley que da todo el poder al patrón, que podrá hacer lo que le dé la gana; siempre hablan de flexibilidad laboral, pero nada de obligaciones para los empresarios», indicó Luis Fernández, 21 años, estudiante en Trabajo Social. La desocupación afecta al 40% de los jóvenes diplomados del país.
El motivo de su protesta es expresar su rechazo a una nueva normativa laboral relativa a la negociación colectiva entre empresarios y trabajadores, que completará la reforma aprobada hace un año por el Gobierno socialista. Esta reforma, según dijeron, permitirá que se bajen los sueldos y el aumento de la jornada laboral.
Está previsto que esa legislación sea aprobada mañana por el Gobierno durante la reunión semanal del Consejo de Ministros, luego que fracasó un intento de acuerdo entre la patronal y los sindicatos.
Se trata de la última gran reforma considerada esencial para la economía española, con la que se intentará lograr un descenso de la tasa de desempleo (21,29% en el primer trimestre).
Uno de los manifestantes explicó con un megáfono el «empeoramiento» que, aseguraba, va a suponer la modificación. «Este contrato para los diputados» y «Esto es un asalto, manos arriba», fueron algunas de las frases que coreaban los manifestantes congregados en las inmediaciones del Congreso.
Poco antes, en una asamblea, los «indignados» que desde el 19 de mayo ocupan la céntrica Puerta de Sol de Madrid en demanda de un cambio político y social, decidieron que el próximo domingo levantarán el campamento permanente, epicentro de las protestas.
El campamento, que comenzó en la recta final de la campaña electoral para los comicios regionales y locales del 22 de mayo pasado y que tuvo réplicas en numerosas ciudades españolas, «se levantará con una gran fiesta», según dijo un vocero de los jóvenes.
En los últimos días, muchos de los manifestantes en distintas plazas de España habían transmitido el deseo de terminar con el carácter permanente de la manifestación.
Entre los motivos mencionados citaron sentir cierto cansancio o desgaste, una progresiva degradación del espacio y hasta motivos de seguridad.
Los comerciantes de la plaza madrileña denunciaron que la acampada de protesta causó una disminución de ventas en las tiendas de la zona, una de las más turísticas y transitadas de la capital.
Agencias EFE, AFP, y Ámbito Financiero

