21 de mayo 2010 - 00:00

Inédito gesto

Washington - En el marco de dos días de alta exposición que incluyó severas críticas a posturas políticas de EE.UU. en temas migratorios y de control de armas, el presidente mexicano, Felipe Calderón, realizó un gesto amistoso inédito para un mandatario de su país.

Acompañado por su esposa, Margarita Zavala, el mandatario ofreció una ofrenda floral ante la Tumba del Soldado Desconocido en el cementerio militar de Arlington, en las afueras de Washington.

Sus predecesores, por inmejorable relación que tuvieran con EE.UU., se habían abstenido de concurrir a esa cita protocolar, habitual para gobernantes extranjeros que visitan Washington, ya que en Arlington descansan los restos de algunos altos militares estadounidenses que participaron en la última invasión norteamericana a México, en 1914, con la toma del puerto de Veracruz.

Agencia DPA