27 de junio 2013 - 00:00

Insaurralde: bendición K y táctica de cercanía con PJ

Primera foto de Martín Insaurralde junto a su segunda en la boleta, Juliana Di Tullio, con Carlos Kunkel y “Wado” De Pedro.
Primera foto de Martín Insaurralde junto a su segunda en la boleta, Juliana Di Tullio, con Carlos Kunkel y “Wado” De Pedro.
Fue la presentación informal, de entrecasa, de los candidatos K, antes de que Cristina de Kirchner, el sábado, los mezcle en el tumulto de los candidatos K de todo el país en el show campañero del microestadio de Argentinos Juniors.

Ocurrió, anteanoche, con iconografía peronista en la sede del PJ de Lomas de Zamora, bajo el influjo patriarcal de Carlos Kunkel, el "Cafiero" del kirchnerismo -circula, por igual, entre los caciquejos camporistas y los ortodoxos multirreelectos-, demiurgo de la peña peronista que celebra, reinvindicativa, a la Confederación y regala a sus huéspedes una bandera histórica con un detalle anexo: la estrella federal que desempolvó, en los 70, Montoneros.

A las corridas, el lunes Kunkel reactivó a la cofradía kircherista y la convocó para la ceremonia de bendición de Martín Insaurralde como protegido K. El mismo procedimiento montó, apenas dos años atrás, para inocular gestualidad y rasgos peronistas a Amado Boudou.

Salvo Diana Conti, en las mesas se repartieron los candidatos que ocupan los primeros catorce escalones de la boleta de diputados nacionales del FpV, diez de los cuales van por su reelección. De Héctor Recalde a Remo Carlotto, de Dulce Granados a Fernanda Raverta, que apareció junto a Adela Segarra, y el otro novel de la boleta, Oscar Romero, dirigente de SMATA, juninense, que aparece como el espadón sindical entre los candidatos "entrables".

La cena facilitó la primera foto de campaña entre Insaurralde y Juliana Di Tullio, segunda en la boleta, y el mano a mano con Verónica Magario, tercera en la tira del FpV, que llegó junto a Fernando Espinoza, intendente matancero, mecenas de la aparición de Magario en la lista nacional.

En la sobremesa, Espinoza justificó su presencia como candidato testimonial en La Matanza. "A Martín todavía lo conocen poco, a Mussi casi nadie y el escudo del peronismo en la boleta aparece chiquito. Tengo que estar ahí para que los muchachos no se confundan", dijo el alcalde.

Alejandro Granados, intendente de Ezeiza, y Eduardo "Wado" De Pedro, entre otros, lo escucharon atentos. En rigor, la convocatoria de Kunkel fue, justamente, para acercar al intendente-candidato con el resto de los integrantes de la lista y, de ese modo, programar el proceso de instalación territorial.

Se da por hecho que la campaña estará comandada por Cristina de Kirchner y, en puntos específicos -en particular la zona norte del conurbano, Almirante Brown y puntos del interior- será relevante la presencia de Daniel Scioli (que hoy compartirá una teleconferencia con Cristina de Kirchner) pero la maniobra de Kunkel es desplegar, en paralelo, una campaña de "cercanías" que implique en principio instalar a Insaurralde entre los referentes territoriales.

"Para mover la lista de un candidato, el tipo que la mueve tiene que tener alguna relación con el candidato", explicó, ayer, un dirigente del conurbano rabioso entrenado en campañas. El punto, en los dirigentes, es que la etapa de instalación mediática de Insaurralde será con la Presidente pero tiene que ir acompañada por una campaña "de cercanías".

Luego de la presentación formal, el sábado, a los eventos armados por la Casa Rosada -la jefatura de campaña estará a cargo de Juan Manuel Abal Medina, aunque al staff se incorporaran intendentes como Espinoza y Raúl Othacehé de Merlo, el ministro del Interior Florencio Randazzo y el presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez, además del equipo de comunicación de Presidencia que comanda Alfredo Scoccimarro-, se sumarán desembarcos en las secciones.

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