20 de julio 2011 - 00:00

Instalan controles a vuelos ilegales en Santiago del Estero

No será como la feria Tecnópolis lanzada hace una semana en Villa Martelli, pero cuando hoy Cristina de Kirchner corte las cintas en la base militar aérea del aeropuerto de Santiago del Estero, otro show -esta vez, de radares y aviones- será inaugurado ante la presencia del gobernador Gerardo Zamora y los ministros de Defensa, Arturo Puricelli; de Seguridad, Nilda Garré; y de Salud, Juan Manzur.

La tecnología del acto de hoy busca controlar los vuelos irregulares y narcotráfico del NOA argentino y se inscribe en la tarea que el Ministerio de Defensa desde 2009 viene desplegando en esa región del país, bajo el Plan Fortín Uno, que realiza el control de tránsito aéreo y la persecución de vuelos irregulares (llamados vuelos TAIs). Como en un sistema de cajas chinas, ese plan, a su vez, forma parte del Escudo Norte, cuyo objetivo es combatir el tráfico de droga en esa región del país, el equivalente al Escudo Sur que el Ministerio de Seguridad implementó al sur de la Ciudad de Buenos Aires para combatir el delito y la droga. «Fue un decreto de 2009 de la presidente Cristina de Kirchner el que ordenó que Defensa reforzase el control sobre el tránsito aéreo que hasta ese momento venía realizando», dijo el ministro Arturo Puricelli a este diario, horas antes de embarcarse en el avión presidencial rumbo a Santiago del Estero.

«Por eso», agrega, «diseñamos un operativo llamado Fortín 2, por el que agregamos una serie de controles a los que veníamos realizando, gracias a contar con algunos recursos tecnológicos mayores». Uno de ellos es el Radar Argentino de Alcance Mediano Experimental 3D, que surgió del desarrollo del Radar Primario Argentino. «Comparado con el primario, tiene el 50% de alcance, es decir, 200 km en vez de 400 km, pero cuenta con todas las características propias de un radar de ese tipo», explica el ministro. A su vez, para este operativo Fortín 2, Defensa incorporó radares de corto alcance (RASIT) que estaban en disposición de Ejército, modernizados por el INVAP y que permiten detectar vuelos y movimientos terrestres.

«Estos elementos van a estar en el Operativo Escudo Norte, a lo largo de seis meses, y serán acompañados por dos aviones interceptores Pucará, cuatro helicópteros de transporte y logística, un helicóptero de búsqueda y rescate, un Fokker F-27 de transporte y también por una novedad: un sistema de soporte técnico para la habilitación de pistas no habilitadas (es un instrumento de Fuerza Aérea con tecnología nacional para hacerlas operables, que incluyen desde un aeródromo móvil y escalones de apoyo hasta balizas y ayuda para la navegación aérea)», continúa Puricelli.

No todos estos elementos se quedarán en Santiago del Estero: serán distribuidos de acuerdo con lo que disponga el comando operacional del Estado Mayor Conjunto. «Esto entra en funcionamiento enseguida, en el término de horas, días», dice Puricelli. En cuanto a la ubicación y el despliegue de ese material y radares, es, obviamente, secreto y lo decide el Comando Operacional. La única certeza es que a partir de la inauguración santiagueña de hoy habrá 90 efectivos de la Fuerza Aérea y 180 de Ejército afectados a ese operativo de control de narcotráfico y de vuelos irregulares. «Santiago del Estero es un lugar estratégico para el control del tránsito aéreo en la Argentina: ya tenemos radares en Resistencia, Posadas, Tartagal (Salta), donde todavía nos queda un callejón para reforzar», concluye el ministro.

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