A diferencia de los caciques provinciales -varios de los cuales ya lograron domar, aunque dificultosamente, los planteos salariales-, los jefes comunales todavía transitan masivamente por la senda de las negociaciones con los gremios. El escenario es delicado: ante la asfixia de las cuentas y el impacto de la inflación en las exigencias gremiales y en los gastos, ya estallaron huelgas, por caso, en los territorios bonaerense y santafesino.
Se explica entonces la avidez con la que los intendentes miran los planteos que le elevan por estas horas los mandatarios a Cristina de Kirchner, en el marco de las cumbres que arrancaron hace dos semanas en la residencia de Olivos (encuentros que tienen por objeto intentar evitar la estocada de dirigentes críticos para ampliar la coparticipación de lo recaudado en concepto del impuesto al cheque).
Esperan en los municipios que los reclamos de las provincias lleguen a buen puerto, ya que un aumento de las remesas coparticipables a los Estados subnacionales derivará automáticamente en una transferencia mayor a las comunas.
No obstante, los líderes locales pretenden asegurarse, además, un incremento en el porcentaje fijo del reparto fronteras adentro de cada provincia.
Aumento
Casi como en un mensaje hacia Balcarce 50, semanas atrás el radical Ricardo Colombi oficializó la suba del índice de coparticipación a las 68 comunas locales -que pasó del 15% al 16%- y anunció que planea llevar ese porcentaje al 19% en 2013.
En otros distritos, en cambio, una concesión similar aparece hoy por hoy lejana.
Veamos algunas postales que ilustran «la otra discusión» sobre la coparticipación:
«El Ejecutivo provincial recibió la inquietud de los intendentes y se explorarán alternativas a la actual distribución del fondo sojero», explicó el ministro de Gobierno, Juan Manuel Pedrini.
Esta vez fue el turno del legislador marplatense del socialismo Carlos Nivio, quien pidió que se incrementen en un 20% los recursos que la provincia envía a las comunas bajo ese rubro (hoy la tajada es del 16,14% de lo percibido en impuestos provinciales).
«La situación financiera de las municipalidades es cada vez más difícil, ya que no sólo no se les ha incrementado el porcentaje de la coparticipación, sino que ésta se ha reducido en términos reales», argumentó Nivio.
En este marco, un lote de jefes comunales del peronismo ensayó en las últimas horas una nueva variante para fogonear una mayor lluvia de recursos: intentarán arrancarle a Néstor Kirchner concesiones de asistencia financiera de distinto tenor, y hasta incluso pretenden cobrar parte del Impuesto al Valor Agregado y quedarse con una tajada.


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