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Intenta Cristina crear nuevo código a la hora de vestir
Esta semana la Presidente se mostró poco glamorosa al usar zapatillas. Además, optó por zapatos sin puntera que dejaban al descubierto la costura de sus medias de lycra, un detalle para nada elegante.
No es preciso que una dama sin algún tipo de instrucción en moda sepa con certeza cuáles son los outfits correctos para cada ocasión (después de todo, para eso existen las escuelas de moda y el negocio de los asesores de imagen), pero hay detalles que hacen al buen gusto que cualquiera puede tener en cuenta. Debilidad ante el fashion, a Cristina de Kirchner le falta orden en el ajuar para evitar el ridículo, como demostró el lunes pasado en la cumbre del Mercosur en Montevideo. Apareció con un vestido estampado, flores y hojas a la rodilla, y por encima un saco de mangas tres cuartos, en rosa Dior y zapatos metalizados magenta con boca de pescado o peep toe. No tuvo en cuenta que ese tipo de calzado deja al descubierto la punta de los dedos y se ve espantoso con medias de lycra. Se le notaba la costura a través del recorte del zapato. Un detalle inapropiado y grosero. Si se los quiere llevar con falda, los «peep toes» son sólo un privilegio para aquellas que tienen piernas perfectas. Una lástima, porque es un modelo femenino y moderno, muy usado por las actrices de Hollywood como Sarah Jessica Parker, Charlize Theron y Jennifer Lopez. Encima, en uno de sus tobillos usó una pulsera de plata, algo más apropiado para una adolescente que para una mandataria.
Y no fue la única norma del buen gusto que quebró. Tenía pespuntes en la solapa y cuello, sólo admisible para indumentaria sport y no para un viaje protocolar. Eso de romper con los códigos de vestimenta ya es un mal que aqueja al matrimonio Kirchner. Vale recordar que Néstor Kirchner nunca llevó con charme sus trajes y se exponía con sacos cruzados desabotonados y arrugados, extremadamente desalineado. Aunque la diferencia entre Néstor y Cristina es que a la dama pareciera interesarle su imagen.
Para el diseñador Fabián Zitta los descuidos en el guardarropas de la Presidente se deben a que se preocupa demasiado por la moda y poco por los protocolos. «Cristina de Kirchner olvida que antes de ser mujer es Presidente y debe vestir acorde. No es embajadora de la moda, es la máxima autoridad del país y debería vestir acorde a ese rol», explicó a este diario el modisto preferido de Gloria Carrá, Mónica Antonópulos, Maby Wells, Virginia Inoccenti y Susú Pecoraro, entre otras celebridades locales. A continuación, lo más saliente del diálogo con el reconocido modista de alta costura.
Periodista: ¿Cómo definiría el estilo de Cristina de Kirchner?
Fabián Zitta: Es difícil de definir, justamente porque carece de un estilo definido. Es una mezcla, y el resultado es poco refinado. La política requiere un estilo muy mesurado. Nadie pretende que caiga en el exceso opuesto de Michelle Bachelet, que es poco femenina, pero sí debería ser más consciente de los protocolos.
P.: ¿En qué detalles nota esa falta?
F.Z.: Por ejemplo, al usar zapatillas para bajar del avión como hizo esta semana. O al usar la cartera en la mano, cuando en realidad una dama debe llevarlas colgada a la altura del codo o en el hombro. Tampoco es correcto que use maxibolsos. No es fino. Si tiene que llevar muchas cosas, es preferible que tenga un asistente que cargue con ellas. Una mandataria no puede usar sastrería de mala calidad como ella usa. Tampoco debería usar sacos y pantalones de distintas texturas, sino trajecitos donde la prenda superior y la inferior sean siempre de la misma tela. Por otro lado, los botones forrados ya no se usan y el cabello tan largo y con ondas o el maquillaje exagerado no la favorecen.
P.: ¿Qué le recomendaría a la hora de mejorar su look?
F.Z.: Cristina de Kirchner tiene rasgos muy marcados y fuertes, típico de las mujeres españolas. Para suavizar su rostro necesita el cabello menos rebajado y más corto, en lo posible recogido. Sólo debería usar colores neutros, como el crudo y blanco y el negro para la noche.


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