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Intenta el kirchnerismo frenar el 82% en Diputados
• La oposición quiere votar mañana la suba a jubilados y la aplicación del fallo Badaro
Claudio Lozano
Los bloques de la UCR, el PRO, la Coalición Cívica, el socialismo y el peronismo aseguran tener el quórum para aprobar el proyecto. De hecho, Juan Carlos Morán, de la Coalición, arriesgó el resultado de la votación: 140 votos contra 80 del kirchnerismo.
Fuera de ese esquema, por ahora están Claudio Lozano y los diputados de Fernando Pino Solanas, con un proyecto propio que se diferencia del de la oposición en que allí proponen el financiamiento para la suba al 82%. Apelan, además de a fondos extra del Tesoro, a una suba en los aportes patronales, restableciendo los porcentajes a 1992, que el resto de la oposición no apoya.
El kirchnerista Agustín Rossi intentará desde hoy meterse en medio de esa diferencia. No es seguro que Lozano acepte, pero le propondrán discutir un esquema como el que sostiene su proyecto con la promesa de aplicarlo desde el Poder Ejecutivo. La seducción a Lozano es lo último que le queda al Gobierno para intentar frenar la votación de mañana y que la oposición no repita un triunfo como el que tuvo hace una semana en el Senado con el proyecto para normalizar el INDEC. (Ver nota aparte.) Los votos de Lozano son todavía imprescindibles para que la oposición logre el quórum, aunque no para ganar la votación. De ahí el intento del kirchnerismo que, de todas formas, no parece estar destinado al éxito.
El proyecto para fijar el 82% tendrá, además, algunas discusiones extra en el recinto. La aplicación del porcentaje tiene un costo para la ANSES de
$ 22.000 millones, tomando en cuenta que la jubilación mínima subirá a $ 1.427, alcanzando a unos cinco millones de beneficiarios. Así, el impacto sobre el sistema previsional y la caja de la ANSES no será menor. Pero no está mensurada en costo la aplicación del fallo Badaro, que implica reconocer las actualizaciones a las jubilaciones que no se ajustaron por el 82%. Es decir, casi la totalidad. En ese caso, no existe un evaluación del impacto que no podrá ser asumido por la ANSES, sino con asistencia del próximo Presupuesto nacional.
La semana no será pacífica. Junto con el 82%, el Congreso debe definir el futuro de toda la legislación delegada, sobre lo que no hay acuerdo aún específicamente sobre qué facultades continuarán en cabeza del Ejecutivo y cuáles volverán al Congreso. Dentro de esa puja están las retenciones, que son la cara más conocida de la discusión por la delegación de facultades.
Ese paquete, si se le incluye la discusión por la distribución del impuesto al cheque (hoy en vía muerta en el Congreso) y el reparto de ANT, implica modificar la caja del Gobierno en unos $ 55.000 millones.
Es decir, $ 20.000 millones por el impuesto al cheque,
$ 22.000 millones por el 82% y $ 9.644 millones por el reparto de ATN que están acumulados y sin distribuir a las provincias.
Por ahora, el objetivo de la oposición es avanzar con las jubilaciones y discutir la reforma del INDEC. En siete días más incorporarán a la discusión los ATN, siempre y cuando la votación de esta semana no produzca alguna nueva división.


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