17 de abril 2009 - 00:00

Interferencia en rayos de esperanza

Washington - Después de más de un año en medio de la recesión más larga y profunda de la que se tenga memoria reciente en Estados Unidos, hay señales de que la mayor economía del mundo pueda estarse recuperando. Los indicadores optimistas del mes pasado llegaron desde varios sectores, incluidos los más afectados por la crisis económica global. El sector de manufacturas, inmuebles, bancos, minoristas y consumidores van mostrando signos de vida. Sin embargo, los economistas advierten que es demasiado pronto para hablar de una tendencia creciente.

«Concuerdo con que hay rayos de esperanza, pero es sólo esperanza en esta etapa, y debemos ver más factores», señaló en una entrevista Bart van Ark, economista jefe del Conference Board. Las señales positivas provinieron de los mercados financieros: las acciones líderes subieron más del 20%, tras sufrir la peor caída en 12 años el 9 de marzo.

Los bancos Wells Fargo y Goldman Sachs sorprendieron a los inversores al informar de ganancias en el primer trimestre de 2009 y revelar que incluso consideran devolver los préstamos gubernamentales otorgados desde octubre. Citigroup y Bank of America podrían seguir su ejemplo.

Tasas bajas

El mercado inmobiliario, considerado el epicentro de la recesión global, mostró señales de estar saliendo del pozo. Las ventas de casas existentes aumentaron un 2,1% en febrero, según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios, mientras los consumidores empiezan a aprovechar las bajísimas tasas hipotecarias y la drástica caída de precios.

Pero en esta etapa, las crecientes esperanzas se basan más en desvirtuar los funestos pronósticos de los analistas que en registrar un crecimiento sólido de la economía. El índice del Institute for Supply Management creció por tercer mes consecutivo en marzo, aunque con 36,3 aún está debajo de 50, la línea divisora entre contracción y crecimiento en el sector manufacturero.

La economía sigue siendo extremadamente volátil: las ventas minoristas cayeron el 1,1% en marzo, tras aumentar en enero y febrero, mientras que los precios de producción disminuyeron el 1,2%, según cifras oficiales. Esa fragilidad ha dejado a Barack Obama en un escenario de difícil equilibrio. Aunque emitir un tono más positivo puede ayudar a restablecer la confianza en la economía, ser optimista demasiado temprano podría erosionar la credibilidad del Gobierno. «La incertidumbre sigue siendo muy alta», afirmó Van Ark. «Mientras las señales positivas estén vinculadas a hechos reales, es algo bueno», concluyó.

Agencia DPA

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