- ámbito
- Edición Impresa
Interna PF: se sumó Das Neves y evalúan logística y formato
El chubutense avisó ayer que no le «teme» a una compulsa con los demás aspirantes del PF, recordó que él fue uno de los promotores de una interna a la «americana», secuencial y por regiones, y que por entonces, el bonaerense se opuso a esa iniciativa.
Queda, en el limbo, Felipe Solá. Anteayer, consultados por este diario, desde el entorno del exgobernador se aseguró que no participarían: se argumentó imposibilidad de controlar la votación y se apuntó a que sus promotores querían una elección clientelar y de «pocos».
Das Neves, que al principio objetó la propuesta, pidió -en una charla, ayer a media tarde con Alberto R. Saá- que en simultáneo a la definición del formato de la interna se discutan bases programáticas entre los candidatos. «Si no sería un casting de figuritas» avisó.
Recién regresado a Buenos Aires, Alberto Iribarne, el apoderado multifunción designado por la mesa del PF que comanda Adolfo Rodríguez Saá y comparten Ramón Puerta y Juan Carlos Romero, empezó a delinear ese ítem como parte de un organigrama amplio y complejo.
Complicaciones
La cuestión es sencilla: de la enunciación a la real concreción de una elección, nacional, con padrón general, aunque sólo se concentre en el candidato presidencial -el borrador inicial no incluye los demás cargos- hay un trámite largo y múltiples complicaciones.
En rigor, el PF no tiene todavía existencia legal. Aunque Duhalde alquiló el partido Unión Popular y los Rodríguez Saá la creación Es posible -tuvieron, en su momento, un problema de copyrigth con el Frente Grande que había patentado el eslogan «Otro país es posible»- carecen por ahora de entidad jurídica.
El primer escalón, de cara a la interna, será conformar un frente electoral, paso básico para imaginar una competencia que, aun con pocos votantes, demandará un despliegue a nivel nacional porque apunta, a priori a abarcar todas las provincias.
En paralelo, se proyecta la conformación de un equipo integrado por referentes de los candidatos que participen, para confeccionar un decálogo de coincidencias programáticas que le otorguen, si eso es posible, pertenencia integral a los participantes.
Sin embargo, lo más complejo es la estructura logística y el formato de la interna. Luego de una reunión mano a mano con Duhalde el martes a la noche, Alberto Rodríguez Saá explicitó ayer el mecanismo con que, según su propuesta, debería montarse la elección.
Al estilo de EE.UU., se divide el país en ocho regiones y cada una de éstas votan un domingo distinto: NEA, NOA, Cuyo, Patagonia, Santa Fe, Córdoba, Capital Federal y provincia de Buenos Aires.
El modelo del puntano, sujeto a discusión, sugiere empezar por el norte (NEA o NOA) y terminar en Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país. En su momento, Das Neves citó un esquema similar y hasta envió al porteño Jorge Giorgo a «estudiar» las primarias de EE.UU.
Ese mecanismo, secuencial, demandará como mínimo ocho domingos aunque hay matices respecto de si deben ser continuados entre sí o intercalados. En el primer caso, toda la ronda demoraría dos meses; en el segundo, casi cuatro meses.
Así y todo, el problema central es otro: disponer una junta electoral conjunta, montar la logística de mesas y lugares de votación, fiscales y escrutinios que reduzcan, al mínimo, el riesgo de irregularidad. Está, al acecho, el fantasma del escándalo de la CTA.
Por eso, la pauta que se diseñó en el PF incluye conformar una junta y empezar a proyectar la estructura para la elección al margen de que, al final, participen dos, tres o, si Solá cambia de idea, cuatro candidatos.


Dejá tu comentario