Cristina de Kirchner habló por cadena nacional tras el anuncio del proyecto de reestatización de YPF y sostuvo una muestra de las primeras extracciones de crudo en Comodoro Rivadavia el siglo pasado. El designado interventor de la empresa, Julio De Vido, y el subinterventor, Axel Kicillof, ya en la sede de YPF, asumiendo sus tareas frente al escribano oficial. Luego, las nuevas autoridades mantuvieron una reunión con gobernadores en las oficinas de Puerto Madero. Avanzada la tarde, militantes se reunieron en Plaza de Mayo para festejar la decisión.
Cristina de Kirchner habló por cadena nacional tras el anuncio del proyecto de reestatización de YPF y sostuvo una muestra de las primeras extracciones de crudo en Comodoro Rivadavia el siglo pasado.
Cristina de Kirchner anunció ayer que enviará al Congreso un proyecto de ley para expropiar a la española Repsol el 51% de su participación accionaria en YPF, y tomar el control de la petrolera que fue intervenida de inmediato. En un acto en el Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario de la Casa Rosada, transmitido por cadena nacional, la Presidente advirtió que no apunta a un modelo de «estatización», ya que se conserva a la empresa como «sociedad anónima» y que su conducción será «absolutamente profesionalizada».
Acompañada por su gabinete, y frente a gobernadores, legisladores, empresarios, gremialistas y dirigentes de agrupaciones de derechos humanos, Cristina responsabilizó a Repsol por la caída de la producción de hidrocarburos registrada en los últimos años. En 2011 fue la «primera vez en 17 años» que el saldo comercial de combustibles fue negativo en el país, dijo. «De proseguir esta política de vaciamiento, de no exploración, prácticamente nos tornaríamos en términos de crecimiento, de industria, en un país inviable», enfatizó.
Por otro lado, aclaró que el Estado promoverá asociaciones con el sector privado en las distintas operaciones de la empresa, según lo evalúe. Y aseguró además que no va a «contestar ninguna amenaza». «Soy una jefa de Estado y no una patotera», enfatizó.
Aquí, las principales declaraciones de Cristina de Kirchner ayer durante el anuncio:
Somos el único país de Latinoamérica -y casi del mundo- que no maneja sus recursos naturales.
Es la primera vez en 17 años que la Argentina tiene que importar gas y petróleo y que esto nos significa un pasivo hidrocarburífero de más de u$s 3.000 millones de dólares.
De proseguir esta política de vaciamiento, de no producción, de no exploración, prácticamente nos tornaríamos en un país inviable. Pero por políticas empresariales y no por falta de recursos.
Pese a que todo indicaría que la empresa debía dar pérdidas, porque bajaron las reservas y se redujo la producción de petróleo, no fue así. Pese a haber contraído su nivel de producción, YPF logró más que duplicar sus ventas a través de aumentos de precios, en millones de dólares corrientes en un 113% desde el año 2003 a la fecha.
La utilidad neta de YPF entre 1999 y 2011 ha sido de u$s 16.450 millones. Los dividendos pagados en ese período fueron de $ 13.246 millones. Ahí están exactamente, en la distribución de dividendos y en la no inversión, las claves de por qué hoy tenemos que estar haciendo esta importación que también va a ser muy fuerte este año.
Esta Presidenta no va a contestar ninguna amenaza, no va a responder ningún exabrupto, no se va a ser eco de las faltas de respeto o las frases insolentes que algunos dijeron. Soy una jefa de Estado, no una patotera.
El modelo que hemos elegido no es un modelo de estatización. Es un modelo de recuperación de la soberanía y del control de un instrumento fundamental. Seguimos conservando la forma de sociedad anónima, seguimos funcionando de acuerdo a la ley de sociedad privada. Vamos a hacer una conducción, una dirección de la empresa absolutamente profesionalizada.
No estamos inventando absolutamente nada. Empresas líderes del mundo no tenían servicios petroleros y han comenzado a estudiar nuevos modelos de negocios porque advierten que cada vez más en el mundo los países están renuentes a dejar en manos de privados y a desprenderse por parte del Estado de un recurso que siempre fue estratégico.
Quiero que esto se convierta en una política de Estado, que esto no pertenezca a un solo Gobierno. A mí me toca tomar la decisión; yo sólo soy un instrumento, pero no soy eterna.
Yo no soy estúpida; que no diga las cosas o que me haya callado la boca es una cosa, pero algo peor para la gente que aumentar la nafta es que no tenga nafta.
Quiero preguntarles si escucharon a esta Presidenta reclamar al Gobierno de España algo sobre lo que constituyó uno de los vaciamientos más escandalosos de la historia: el de Aerolíneas Argentinas, donde no solamente nos tuvimos que hacer cargo de los empleados, de los sueldos, que ya veníamos haciéndolo antes inclusive de pasar al Estado la compañía; sino también del combustible; de todo.
No nos molestan las rentabilidades; si no, que se fijen en las de las empresas telefónicas, que poseen algunos de sus accionistas de origen español y que nos sometieron a un apagón hace poquito, o los bancos. No tenemos problemas con las rentabilidades, tenemos problemas con la necesidad de que reinviertan utilidades en el país para seguir produciendo y acompañando el crecimiento.
Hemos decretado la utilidad pública únicamente sobre el 51% de las acciones que poseía Repsol, que posee en realidad casi un 57%. No hemos afectado a aquellos que con buena fe compraron en la Bolsa ni de ningún otro socio.
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