11 de septiembre 2009 - 00:00

Inversores liquidan dólares y se pasan a bonos en pesos

Martín Redrado
Martín Redrado
Los inversores buscan pesos y venden dólares. En este momento las divisas no se fugan, vienen. Es tan escaso el giro de dólares al exterior que el costo de sacarlos del país es de apenas 0,60%. Esta tasa bajó abruptamente porque el dólar «contado con liquidación» ayer se cayó 4 centavos a $ 3,94.

Por eso hay que mirar con atención por qué creció el monto de negocios en el mercado de bonos. La atracción no son los títulos de la deuda, sino las Letras del Banco Central (Lebac).

Los inversores se convirtieron en detectives y buscan las Lebac de mejor rendimiento. El miércoles la estrella fue una Letra que vencía en los primeros días de diciembre y daba una tasa del 12,75% anual. Esta vez le tocó a una letra que vence a fin de mes, es decir dentro de 19 días que rinde una tasa del 11,75% anual. Es un buen rendimiento por inmovilizar dinero a tan corto plazo. Si el dólar en esos 19 días queda estable, la ganancia es altísima. Si hay que hacer seguro de cambio, el costo es de apenas un 8%. Hay que observar que Estados Unidos paga un 0,25% anual por un plazo fijo y esta tasa de la Lebac es de casi un 1% mensual.

Hoy los grandes inversores no miden la tasa contra la inflación. Es un dato que no les interesa. La comparan contra la tasa del dólar que en el mercado de futuros está al 10% anual. Cuando hagan el balance final mirarán cuánto ganaron en dólares por haberse pasado a pesos.

En Lebac los rendimientos más largos pueden llegar a casi el 13%. Ni hablar de los Bocan del nuevo canje de la deuda que con la actual tasa Badlar más los 3 puntos dan una tasa algo superior al 15%. La caída de las tasas en el mundo alienta este juego.

Por eso en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) de los $ 610 millones que se negociaron ayer, la mitad corresponde a Lebac y Nobac.

Este dato hace ver que los bonos de la deuda en pesos no interesan. Gracias a las mediciones del INDEC, concentran menos de 10% de lo que se mueve cada día en el mercado de renta fija.

Los inversores buscan Lebac, Nobac y bonos posdefault en dólares. Estos tres rubros se llevan más del 90% del dinero que se opera cada día.

Los bonos en dólares explican la firmeza en su renta que es la más alta del mundo y en que hay menos temores de que la Argentina entre en default.

Los Boden 2015 rinden un 17%, y los 2012, un 20%. Es cuestión de tenerlos hasta su vencimiento que es cercano. Estos bonos operan firmes. Cuando los títulos en pesos caen, como sucedió ayer, mantienen su valores porque los inversores no quieren desprenderse de estos activos.

Los bonos en pesos tienen una volatilidad que sorprende. Suben y bajan con facilidad. El Bogar fue uno de los títulos más castigados al retroceder un 1,50%, el resto de los bonos en moneda local perdió alrededor del 0,50%.

La tranquilidad del dólar juega a favor. En el Forex-MAE, el principal mercado mayorista, el volumen creció a u$s 234 millones, mientras en el MEC de los corredores de cambio, negociaron u$s 157 millones.

Si bien el movimiento fue mayor al del miércoles, las operaciones se concentraron en los primeros 90 minutos del mercado. En el Forex-MAE el dólar abrió comprador a $ 3,8550 y a la hora se vendía $ 3,8560. En ese momento el Banco Central, comandado por Martín Redrado, hizo pequeñas ventas y después recompró. El precio del dólar, entonces, bajó a $ 3,8540 y al cierre cedió a $ 3,8530 casi sin operaciones.

En el mercado marginal el dólar sigue en precio de liquidación a $ 3,8450, un centavo y medio menos que el dólar legal. Esta es la muestra de que no hay compradores, sólo vendedores.

No deben sorprender estos movimientos en la Argentina. Si bien la caza de dólares es algo habitual, hay que recordar que a veces la oportunidad amerita dejar libre a las presas más pequeñas para atraer a las más grandes.

Cuando el ciclo se revierta, los vendedores de dólares de hoy serán los compradores de mañana, con la ventaja de que habrán hecho una buena diferencia en divisas que dejarán en alguna cuenta en un país con seguridad jurídica.

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