13 de enero 2017 - 00:00

Investigarán al FBI por el “email-gate”

Washington - El Departamento de Justicia estadounidense decidió abrir una investigación para verificar la actuación del FBI en el bautizado "email-gate" sobre los correos de la entonces candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, en la vigilia de las elecciones presidenciales de noviembre del año pasado. Se trata tal vez de la última decisión de relieve de esta cartera en lo poco que resta del mandato de Barack Obama.

El inspector general Michael Horowitz deberá evaluar como los directivos de dicha agencia federal manejaron el caso y decidieron reabrirlo, en vísperas del "Election Day", en base a consideraciones correctas o erradas o bajo motivaciones políticas.

La referencia es sobre todo por la carta que el número uno del FBI, James Comey, envió al Congreso once días antes de la votación para comunicar la reapertura de la investigación sobre Hillary, por el hallazgo de nuevos correos de otro caso.

Dicho caso refería a las fotos con contenido sexual en correos a mujeres desconocidas, práctica llamada "sexting", por parte de Anthony Weiner, exmarido de Huma Abedin, brazo derecho de la candidata demócrata.

Sobre Comey se abatió entonces la furia de Hillary y de los demócratas, que aún después de la votación ven en este episodio una de las causas de la derrota. Luego en poquísimos días, el FBI cerró de nuevo las investigaciones reconociendo que en los nuevos correos no había ningún elemento de delito contra la candidata.

La decisión del Departamento de Justicia, conducido por Loretta Lynch, nació de las acusaciones de mala conducta por parte de directivos de la agencia federal promovidas por diversos miembros del Congreso y por ciudadanos particulares. Será una investigación de amplio alcance, se subrayó desde el Departamento de Justicia. Las acusaciones contra Hillary Clinton se centraron en haber empleado cuando era secretaria de Estado un servidor privado de correo electrónico, instalado en su residencia del estado de Nueva York, poniendo en riesgo la seguridad nacional. Finalmente las indagaciones del FBI concluyeron por condenar la mala gestión de los correos por parte de Clinton, pero sin que se individualizaran delitos.

En ese marco, el director de inteligencia James Clapper negó que los servicios bajo su mando filtraran a la prensa un explosivo informe Donald Trump (ver pág. 17). El funcionario indicó que habló con Trump sobre las afirmaciones no verificadas de que sus asistentes se coludieron con el Kremlin para ganar las elecciones , y que Rusia tenía datos comprometedores sobre el pasado del magnate, que incluye detalles sobre fiestas sexuales.

Agencias ANSA y AFP

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