23 de marzo 2010 - 00:00

Invierten u$s 50 M en resucitar una cervecera

Un grupo empresario santafesino invertirá u$s 50 millones para relanzar la tradicional fábrica de cerveza San Carlos. De esta manera, una de las plantas emblema de Santa Fe volverá a competir en las grandes ligas, luego de que la crisis de 2002 y la creciente competencia la dejaran herida de muerte.

La inversión, que llevará adelante el grupo empresario liderado por Gustavo Ingaramo -conocido en el mercado santafesino por ser el titular del frigorífico Recreo y de Cervecera Santafesina SA- se destinará a la reconstrucción de la planta que está venida abajo y hoy opera sólo al 20% de su capacidad productiva.

La renovación de la fábrica viene acompañada por un proyecto prometedor: la compañía se encuentra en negociaciones para fabricar la primera cerveza que comercializarán los supermercados Carrefour con su propia marca. La cadena de supermercados francesa buscará competir en el segmento de las cervezas más económicas, como ya hace con otros productos que exhibe en sus góndolas.

Con este contrato, sumado a los que ya tiene con las marcas Otro Mundo, Duff -que está inspirada en la cerveza de la que es fanático Homero Simpson, el protagonista de los dibujos animados- Pilsen, Aguila y Munich, la fábrica santafesina busca salir de los números rojos.

Su estrategia consiste en concentrarse en la producción de cervezas no masivas. «Apuntamos a producir para marcas de nicho, como las premium o gourmet; no pretendemos fabricar para las grandes marcas porque no nos conviene ni tenemos capacidad para hacerlo», explicó a este diario Roberto Carballo, actual responsable de la firma San Carlos.

El plan de relanzamiento incluye sacar nuevamente a la venta en los primeros días de abril la cerveza que lleva su nombre, en sus variantes rubia y negra, luego de estar durante más de cinco años fuera del mercado santafesino. En 2004 la firma tuvo que dejar de fabricarla, acosada por sus balances en rojo y la escasa demanda del producto.

Competidores

Ahora San Carlos intenta regresar a un sector donde tiene pocas posibilidades de ganar: a nivel regional compite con un peso pesado como Santa Fe y a nivel nacional con Inbev -dueña de Brahma, Quilmes y Stella Artois, entre otras- y la chilena CCU -que controla Schneider, Heineken, Budweiser, Corona e Imperial-, que se reparten el 95% del mercado.

Sin embargo, las oportunidades de negocio parecieran ser más firmes en la fabricación tercerizada. «El consumo de cerveza está aumentando a razón del 6% por año. Todo indica que hay posibilidades, sobre todo para marcas que comercialicen productos de poco volumen», argumenta Carballo.

Pese a que el estado de su infraestructura es deplorable, la fábrica -la primera cervecera fundada en 1884-, cuenta con maquinaria moderna capaz de producir 2.500 hectolitros diarios. La planta estuvo cerrada durante ocho meses entre 2004 y 2005, cuando por un conflicto sindical fue tomada por sus empleados. Pese a que cuenta con 12 mil metros cuadrados cubiertos, actualmente trabajan sólo 15 operarios.

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