4 de julio 2011 - 00:00

Ishii, con fórceps, otra razón del malestar del PJ bonaerense

Ishii, con fórceps, otra razón del malestar del PJ bonaerense
En vano, se esperó una contraorden de Casa Rosada. El mandato original fue transmitido a mitad de semana y no permitió equívocos: la lista de Mario Ishii, intendente de José C. Paz, desafiante de Daniel Scioli en la interna K de la provincia, debía quedar en pie.

Pero el sábado, antes de presentar los últimos papeles ante la Justicia electoral bonaerense, en el PJ bullían los llamados cruzados en busca de un atajo que jamás se abrió. Cristina de Kirchner autorizó la boleta de Ishii y ésta superó el filtro partidario.

El expediente Ishii es otro motivo de malestar para el PJ. Al final, el intendente presentó boletas de legisladores en las dos secciones del conurbano (Primera y Tercera), en La Plata (octava), la costa (quinta) y el norte bonaerense (segunda). Además, en más de 70 municipios.

Con Ishii en el ring, el FpV de Buenos Aires se apropia de una singularidad indeseada: Scioli es el único cacique del planeta K que tiene internas. Desde Olivos se incentivó el armado del alcalde de José C. Paz. Es más: operadores K lo asistieron en el armado de listas.

Además de un cierre sanguinario para los esquemas territoriales, que los excluyó de las boletas nacionales y dinamitó los preacuerdos en las seccionales, la presencia de Ishii es asumida como la constancia de la desconfianza de la Casa Rosada.

La sola existencia de una boleta opositora los obliga a enfrentar las primarias del 14 de agosto con cierto nivel de despliegue. Aunque se trate de rivales menores, incluso irrelevantes, los jefes de cada distrito deben demostrar su supremacía por goleada.

Logística

Es decir: sin rival, planeaban cumplir ese trámite sin esfuerzo. Ahora, a pesar de que para la mayoría la competencia no suponga un riesgo real, tendrán que montar la logística electoral de cada interna. Más en este caso, porque es obligatoria.

Para el Gobierno es un reaseguro: para que los alcaldes y los jefes territoriales no jueguen a medias en las primarias, se autorizó la boleta de Ishii, y en más del 70% de los distritos habrá más de una lista.

Así como en 2009 Néstor Kirchner planeó las testimoniales para comprometer a los intendentes con su causa -no le alcanzó para ganar, pero lo salvó de una derrota que pudo ser más estruendosa-, ahora Cristina de Kirchner indujo o habilitó a Ishii como «sparring».

Algo más: la existencia de la ley de primarias obligó a reconfigurar el mecanismo. En otros tiempos, sin las PASO, el arma para apretar a los intendentes díscolos o remolones eran las colectoras. En este turno, ese castigo desapareció como instrumento de presión.

Simple: ahora, la Presidente necesita una interna concurrida y la forma de garantizarlo es permitiendo la profusión de listas. Se anotaron 349. Hubo una purga, pero quedaron alrededor de 280 boletas. Certifica que la voluntad es movilizar al PJ el día de la primaria.

El 14 de agosto, la Presidente necesita obtener un resultado contundente. Demostrar, en votos, lo que rezan las encuestas. Puede, incluso, volverse más necesario si el PJ sufre traspiés en Capital, Santa Fe y Córdoba. En ese caso, una victoria servirá para «anular» las eventuales derrotas cercanas.

Un dirigente del peronismo, sobreviviente de múltiples internas y elecciones, arriesgó que Ishii, que concentró su despliegue sobre todo en el conurbano, podría sumar unos 400 mil votos. Es decir: superaría, según los cálculos, el 10% de la primaria del FpV.

El plan para movilizar las primarias derivó en algunos duelos para la antología estadística: en Junín habrá ocho competidores sólo por el FpV. En Quilmes, por el FpV, habrá seis, pero, además, habrá competencia en el partido que oficia como colectora: se trata del partido de los «cristianos bonaerenses», ligado a Aníbal Fernández, que también autorizó varias listas.

En San Martín y en La Plata, con cinco listas K en cada caso, también habrá que sumar una colectora: Gabrile Katopodis en el distrito que comanda los Ivoskus; y Guido «Kibo» Carlotto en el pago de los Bruera.

A pesar de eso, el Frente Social de la provincia, partido bis que se confeccionó para las adhesiones, sólo anotó nueve listas. En tanto, además de los «cristianos bonaerenses» de Quilmes, habrá vecinales en menos de diez distritos: Gustavo Pulti en Mar del Plata, Alberto Conocchiari en Leandro Alem, Marcelo Skansi en Carmen de Areco y Osvaldo Cáfarro en Zárate, entre otros.

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