11 de noviembre 2013 - 00:00

Israel activa al lobby judío en EE.UU. para obstaculizar un pacto nuclear con Irán

Durante la reunión dominical con  el gabinete, Benjamín Netanyahu afirmó que hará lo imposible para evitar un “mal acuerdo”. Por su parte, el presidente iraní, Hasán Rohaní, destacó que su país no frenará el enriquecimiento de uranio.
Durante la reunión dominical con el gabinete, Benjamín Netanyahu afirmó que hará lo imposible para evitar un “mal acuerdo”. Por su parte, el presidente iraní, Hasán Rohaní, destacó que su país no frenará el enriquecimiento de uranio.
Jerusalén - La posibilidad de un acuerdo fructífero entre Irán y Occidente por su plan nuclear no es compatible con la posición de Israel, que anunció que activará a sus contactos en el Congreso estadounidense para impedir los avances de las negociaciones.

El ministro de Economía israelí, Naftali Bennet, viajará mañana a Estados Unidos, en un momento en que las conversaciones entre las grandes potencias e Irán quedaron pospuestas hasta el 20 de noviembre. "Haremos todo lo posible para convencer a las potencias y a sus dirigentes para que eviten alcanzar un mal acuerdo con Irán", reveló Netanyahu durante el consejo semanal de ministros realizado ayer.

Frente a la influyente asamblea general de las Federaciones Judías de América del Norte (JFNA) en Jerusalén, Netanyahu reiteró su intención de luchar contra un acuerdo "malo y peligroso". "Me informaron de los detalles de la propuesta a los iraníes. Lo que han propuesto actualmente es un acuerdo según el cual las capacidades nucleares de Irán no darán marcha atrás mientras que el régimen de sanciones retrocede", declaró. "Cuando se trata de la seguridad del pueblo judío, no permaneceré en silencio. Esto no sucederá mientras yo esté en funciones. Cuando los judíos se quedaron en silencio saben ustedes lo que pasó, añadió, bajo los aplausos de los representantes de la JFNA.

El mandatario ya había subrayado el viernes, tras reunirse en Tel Aviv con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que el pacto que se negociaba con Irán era un "muy mal acuerdo".

"Vamos a llevar a cabo una campaña en Estados Unidos ante decenas de miembros del Congreso a los que yo mismo explicaré que la seguridad de Israel está en juego", sostuvo el ministro Bennet cuando anunció en la radio militar que viajará a Washington.

"Si en 10 años explota en Nueva York una bomba nuclear en una maleta, o cae un misil nuclear en Roma, podremos decir que será consecuencia de las concesiones que se habrán hecho", añadió el ministro, dirigente del partido de extrema derecha el Hogar Judío.

"Si no tenemos elección, Israel actuara; hemos creado una Fuerza Aérea para ello", dijo por su parte el ministro de Defensa, Danny Danon, del Likud (derecha nacionalista), a la radio pública.

Israel ha amenazado en reiteradas ocasiones con llevar a cabo un ataque preventivo contra los sitios nucleares iraníes.

La subsecretaria de Estado estadounidense, Wendy Sherman, que dirige las negociaciones con Irán, llegó a Israel ayer, indicó un portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki.

"Llevará a cabo consultas con sus homólogos en el Gobierno de Israel sobre las negociaciones del grupo 5+1 en Ginebra y conducirá nuestra estrecha coordinación con Israel sobre nuestros esfuerzos en curso para impedir que Irán adquiera el arma atómica", indicó Psaki.

La prensa israelí destacaba ayer las divergencias entre Israel y Estados Unidos. Para el diario Maariv (derecha), los "dirigentes israelíes decidieron lanzar un ataque contra la administración norteamericana sobre el dossier iraní.

Israel Hayom, un diario gratuito cercano a Netanyahu, denunciaba en su portada la "rendición americana" de cara a Irán, considerando que Estados Unidos "abandona" a sus aliados de Oriente Medio: Israel, los países del Golfo y Egipto.

Por el contrario, Nahum Barnea, editorialista del diario Yediot Aharonot, se burlaba de Netanyahu, quien "aspira a convertirse en un nuevo Winston Churchill y podría acabar en Don Quijote, el caballero errante que va al asalto de verdaderos y falsos enemigos".

Todos los expertos consideran que a pesar de los esfuerzos desplegados por el primer ministro israelí, las grandes potencias e Israel ratificarán un acuerdo.

"Es una elección estratégica de Barack Obama que Israel no puede cuestionar", aseguró un comentarista en la radio pública. Shelly Yachimovich, dirigente de la oposición laborista, también criticó la actitud de Netanyahu, oponiéndose no obstante al acuerdo que se debate.

"Confrontarse con Estados Unidos, ya sea sobre Irán o sobre las negociaciones con los palestinos, no es bueno para Israel", dijo Yachimovich.

A todo esto, el presidente iraní, Hasán Rohaní, negó que el régimen teocrático esté dispuesto a ceder sus planes nucleares.

"La paralización del enriquecimiento de uranio es una línea roja que no será traspasada", indicó Rohaní ante el Parlamento, al tiempo que garantizó que su país no se someterá a la presión internacional a ese respecto. "Estamos a favor de negociaciones lógicas y racionales, y lo hemos demostrado en los encuentros en Nueva York y Ginebra", afirmó.

El sábado acabaron sin acuerdo tres días de negociaciones en Ginebra con los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, China y Francia) más Alemania. Ambas partes acordaron volver a reunirse el 20 de noviembre en la misma ciudad.

Irán demanda que se levante el embargo a las exportaciones petroleras y el sector bancario, y pide que se suspendan especialmente las sanciones que afectan más directamente a la gente.

Durante las negociaciones, el llamado grupo 5+1 ofreció a Irán una solución de transición: el levantamiento temporal de algunas sanciones a cambio de suspender por ahora su programa nuclear.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, llegó ayer a Emiratos Árabes Unidos para hablar con este importante aliado de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní y los esfuerzos para detener la matanza en Siria.

Kerry desmintió también que el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, haya bloqueado las negociaciones al último minuto. "Varios países -no sólo Francia, pero nosotros mismos y otros- querían asegurarse de que tenemos la firmeza" necesaria para que los seis países no acuerden "algo impreciso que podría conducir a un error", declaró al canal NBC. Asimismo, Kerry afirmó que EE.UU. quiere "agotar todas las vías diplomáticas antes de recurrir a la fuerza militar en caso de que sea necesario".

Agencias AFP, Reuters, ANSA y DPA

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