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Israel ratifica el bloqueo y apunta a ‘‘la flota terrorista’’
En la primera foto, el activista de nacionalidad irlandesa Almahti Alharati llega herido a Ankara, donde quedó internado. En la segunda, una escena de semipugilato en el Parlamento israelí. La diputada de la minoría árabe Hanin Zoabi (derecha) condenó el ataque a la Flotilla como «un acto de piratería», y se le abalanzaron la ultranacionalista Anastasia Michaeli y el derechista Miri Regev.
Un barco puede transportar toneladas de armas y cientos de cohetes, «por este motivo es nuestro deber examinar cada navegación que se aproxime a Gaza», sostuvo Netanyahu en una conferencia de prensa en Jerusalén. Ello prenuncia problemas si pretenden llegar a Gaza el buque de bandera irlandesa MV Rachel Corrie, que transporta a una quincena de pasajeros, incluyendo a la Premio Nobel de la Paz Mariread Maguire, y otro fletado por la organización «Liberen a Gaza» desde Italia.
Justificación
«Quiero aclarar a los ciudadanos del mundo que lo que hubiese pasado si no hacíamos eso: hubiese significado un puerto iraní en Gaza, a una distancia de sólo unas pocas decenas de kilómetros de Tel Aviv y Jerusalén», indicó Netanyahu en su primera aparición pública desde la acción de la Marina israelí contra la Flota de la Libertad, que dejó al menos nueve activistas muertos y más de 40 heridos.
Los organizadores de la «Flota de la Libertad» que iba rumbo a Gaza se negaron a atracar en el puerto israelí de Ashdod, como exigía el Gobierno de Netanyahu, y «por este motivo, no tuvimos otra opción que abordarla», explicó el premier.
«No era el barco del amor. Era el barco del odio. No era una flotilla de paz. Era una flota de partidarios de terroristas. Los soldados que abordaron el barco fueron atacados con cuchillos, con barras. Fueron tirados de la cubierta. Ellos (los activistas) les quitaron sus armas y les dispararon... Hubo un intento de linchar a los soldados israelíes. ¿Son estos activistas pacíficos? ¿Son estos activistas pacíficos?», preguntó irritado el jefe de Gobierno israelí. «Son partidarios radicales y violentos de terroristas», opinó.
«El Estado de Israel se enfrenta a un ataque internacional de hipocresía. Y no es la primera vez», dijo Netanyahu en relación con la reacción internacional ante la guerra de Gaza de comienzos de 2009.
Pese a la opinión de Netanyahu, la presión internacional no cede, incluso de países habitualmente comprensivos con la posición israelí, como Gran Bretaña. El bloqueo israelí de Gaza debe ser «levantado inmediatamente», dijo ayer el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon.
A su vez, el primer ministro británico, David Cameron, consideró «completamente inaceptable» el ataque israelí. «Lo que sucedió es completamente inaceptable, debemos ser claros al respecto, y también debemos lamentar la pérdida de vidas humanas», declaró en su primera sesión de preguntas parlamentarias de su gestión.
Hasta el momento, el asalto a la flotilla humanitaria condujo a Israel a un sendero de rupturas y distanciamientos diplomáticos con países considerados estratégicos en la región, como Turquía y Egipto. Mientras que el Gobierno turco de Recep Tayyip Erdogan suma apoyos para una condena internacional contundente, su par egipcio decidió reabrir el martes el paso de Rafah a la Franja de Gaza, el único no controlado por Israel. Hasta ayer, al menos 800 palestinos habían pasado la barrera.
En ese contexto, Estados Unidos se mantiene como el aliado más firme y exclusivo de Israel. La posición de la Casa Blanca -que hasta el momento parecía titubeante- quedó clara ayer cuando votó en contra de una resolución aprobada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. El documento, que condena el ataque, contempla además el envío de una misión independiente de investigación para esclarecer los hechos y exige el levantamiento del bloqueo de Gaza, lo que seguramente será desconocido por Israel.
«Consideramos que fue un juicio precipitado», dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, según el cual en el texto se «condenó el ataque de las fuerzas israelíes antes de que Israel o cualquier otro haya tenido la oportunidad de evaluar de manera imparcial los hechos».
Está previsto que el presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmud Abás (Abú Mazen), viaje la semana que viene a Washington para reunirse con su par Barack Obama. Por lo pronto, el mandatario norteamericano, sólo abogó por una investigación «creíble» de lo sucedido. El palestino anticipó que le pedirá «decisiones valientes» a su par estadounidense.
Agencias DPA, AFP, EFE, ANSA y Reuters


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