Para enfrentar el flujo de recién llegados, el Ministerio de Interior italiano preveía presentar hoy una orden para que los gobiernos locales encuentren nuevos lugares para alojar a entre 7.000 y 10.000 personas, según adelantó ayer el diario Corriere della Sera. El sábado llegaron a los puertos del sur de Italia miles de inmigrantes que habían sido socorridos el viernes pasado, tras una jornada casi sin precedentes en la que se realizaron 22 operaciones marítimas para rescatar a los náufragos. A los 4.223 del viernes se sumaron los 436 que la Guardia Costera italiana socorrió el sábado. Asimismo ayer arribó al puerto de Augusta un buque con 454 inmigrantes y refugiados, y los cuerpos de 17 personas que no lograron sobrevivir el duro viaje a través del Mediterráneo.
Frontex, la agencia de control de fronteras de la Unión Europea, está coordinando una misión de rescate de la Unión Europea conocida como Tritón, que fue reforzada después de que en abril unos 800 inmigrantes se ahogaran en el Mediterráneo. "Esta es la mayor ola de inmigrantes que hemos visto en 2015, dijo el director ejecutivo de Frontex, Fabrice Leggeri, en un comunicado. "Las nuevas naves que se unieron a la operación Tritón esta semana salvaron ya a cientos de personas", añadió.
Pese a los reclamos enérgicos de Roma, sus socios de la Unión Europea (UE) no están compartiendo la responsabilidad de recibir a los miles de inmigrantes y, principalmente, refugiados de Medio Oriente y África, que escapan de la violencia y la pobreza extrema en sus países.
Por eso, en el sur de Italia los centros de refugio tradicionales, en los que las personas esperan mientras las autoridades deciden si les permitirán quedarse o si serán expulsados y deportados, están repletos, al igual que otras instalaciones más improvisadas, como hoteles y gimnasios municipales.
La mayoría de los que llegaron ayer al puerto de Augusta serán trasladados a Mineo, en Catania, una pequeña ciudad en la que ya viven 3.240 personas instaladas en 400 departamentos, mientras que otro grupo se quedará momentáneamente en Pozzallo, en donde la instalación dedicada a recibir a los inmigrantes ya duplicó su capacidad inicial para 250 personas.
En total, según los datos del Ministerio del Interior, en lo que va de año llegaron a las costas del país 43.091 inmigrantes y refugiados. De éstos, 31.657 desembarcaron en Sicilia, lo que supone un 7,9% más que en el mismo período del año pasado.
Con estos números, el viceministro del Interior italiano, Filippo Bubbico, se dirigirá hoy en Alemania a sus socios del llamado G6, que nuclea a los titulares de esa cartera de España, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Polonia.
| Agencias EFE, ANSA y Reuters, |
y Ámbito Financiero


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