Washington. La empresa Ivanka Trump cierra para siempre las puertas y la hija del presidente de Estados Unidos anunció el fin de las actividades relacionadas a la moda, incluso a la línea de joyas. Todos los contratos vigentes no serán renovados y el personal será despedido en las próximas semanas, comenzando con los empleados que trabajan en la sede de la empresa ubicada en la Trump Tower, sobre la Quinta Avenida de Manhattan.
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Hace 17 meses en Washington, siguiendo al padre con su esposo Jared Kushner, Ivanka pasó a trabajar a tiempo pleno como asesora presidencial en la Casa Blanca, lo cual motivó el adiós a su marca con la intención de dedicarse a su rol público.
Aunque la hija dilecta del magnate republicano se había corrido de su empresa para evitar conflictos de intereses, con muchas expectativas colocadas en el negocio del grupo. Pese a ello, las críticas nunca cesaron, con los detractores que jamás dejaron de acusar a Ivanka de aprovechar su posición de poder para impulsar sus negocios.
Además de las polémicas por los zapatos y las carteras mayoritariamente producidos en países como China e Indonesia, en clara oposición al dogma del "America First" de su padre según el cual los empleos estadounidenses están primero. También hubo quien acusó a la hija del presidente de favorecer la explotación del trabajo femenino en los países de origen de sus productos.
Abigail Klem, que tuvo a su cargo la presidencia de la marca Ivanka Trump, comunicó a los 18 empleados el cierre del grupo.
La hija del millonario dijo que meditó en profundidad su decisión. "Luego de 17 meses en Washington no sé cuándo ni si volveré a hacer negocios", dijo. "Mi atención en el futuro inmediato es el trabajo que estoy haciendo en Washington. Asumir esta decisión es ahora lo justo para mi equipo y mis socios", añadió. Entre enero de 2016 y marzo de 2017 la marca Ivanka facturó más de 5 millones de dólares.
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