7 de febrero 2017 - 23:54

Javier Daulte y un "otro yo" en su primera obra literaria

“Un escritor se nutre siempre de tres zonas”, dice Daulte en relación con su primera novela, un entretejido familiar de los tiempos que corren, “la investigación, la imaginación y los recuerdos”.

Multifacético. Daulte fue guionista el año pasado de “Silencios de familia”, es el responsable de la programación de Espacio Callejón y este año dirigirá a Florencia Peña y Diego Peretti en la obra “Los vecinos de arriba”.
Multifacético. Daulte fue guionista el año pasado de “Silencios de familia”, es el responsable de la programación de Espacio Callejón y este año dirigirá a Florencia Peña y Diego Peretti en la obra “Los vecinos de arriba”.
Director exitoso de teatro, que comenzó en el off y hoy deja convivir lo alternativo con lo comercial en su quehacer, Javier Daulte publicó su primera novela, "El circuito escalera", cuyo protagonista es justamente un director exitoso de teatro y TV. Daulte fue guionista el año pasado de "Silencios de familia" (Canal 13), es el responsable de la programación de Espacio Callejón, emblema del off, y este año dirigirá a Florencia Peña y Diego Peretti en la obra "Los vecinos de arriba" del catalán Cesc Gay, en el Metropolitan. Dialogamos con él:

Periodista: ¿Su novela es autobiográfica?

Javier Daulte: El protagonista es un alter ego, no es estrictamente una autobiografía. Un escritor se nutre siempre de tres zonas: la investigación, la imaginación y los recuerdos, de modo que algo de eso habrá; de hecho, para quien me conoce, hay muchas referencias identificables. Pero los amigos y gente cercana que leyeron la novela encontraron personajes inventados, porque todos son ficcionales y sólo algunos reales los incluí con el debido permiso: Adrián Suar, Gloria Carrá o Darío Grandinetti.

P.: ¿Qué rasgos de la familia argentina actual describe?

J.D.: Es un entretejido familiar en los tiempos que corren, con un hijo adolescente de padres divorciados, con el padre casado con otra mujer y la madre de novia con otro hombre. Transcurre en el universo de vínculos desmembrados, algo tan característico de la familia actual. Creo que se evidencia algo que puse en una obra mía llamada "Fuera de cuadro": todos somos personajes secundarios en la vida de los demás y cada uno dentro de sus circunstancias cree vincularse de una manera, pero en realidad lo hace de otra. El único que puede saber efectivamente cómo son esos vinculos es el lector.

P.: ¿Cómo es su visión de la vida del artista?

J. D.: El artista tiene una mirada sobre la realidad muy particular, sin embargo, ninguna ficción deja de ser un fallo sobre la realidad. El paso del tiempo, los hijos, las muertes cercanas y las vicisitudes de la vida son lo que hacen que uno madure no sólo en su paso por este mundo sino que crezca dentro de la propia obra. En cuanto a la novela, la empecé hace muchos años, la dejé y la retomé. El protagonista, Walter, que tiene 44 años, entra en una crisis existencial. Se empieza a cuestionar todo y llega a ponerse en riesgo. En menos de dos horas está a punto de perder la vida tres veces. Se mete en un vértigo infinito mientras a su hijo le pasa algo terrible y traumático en el Brasil, de lo que nunca nadie había sospechado nada.

P.: En teatro, dirigió usted muchas obras comerciales en los últimos años. ¿Qué quedó del espíritu del off donde vimos "La escala humana", "Estás ahí" o "Nunca estuviste tan adorable", entre otras?

J.D.: No creo haber dejado atrás ese espíritu. Probé suerte en el teatro comercial y en la TV, que representaron desafíos atractivos; sin embargo, no por eso dejé lo otro. Elijo mucho qué hacer y con quién trabajar. Trabajo de la misma manera en cualquiera de los ámbitos, escribo televisión y claro que no haré ahí lo que hago en Espacio Callejón; cada ámbito tiene su desafío, su lenguaje y sus reglas. Hace dos años programo el Espacio Callejón y preparo dos trabajos para esa sala para este año.

P.: ¿Qué obras?

J.D.: "Clarividentes", con nueve actores que conocí en mis seminarios, y "Las citas" con Luciano Cáceres y Andrea Garrote.

P.: ¿Con qué criterio programa esa sala? El año pasado fue un excelente momento para el off, ¿cómo ve la escena alternativa?

J.D.: El off tiene gran vigor, hay mejores y peores temporadas, pero tenemos alta calidad en ese rubro. No creo que lo alternativo sea un medio para saltar al teatro comercial u oficial, sino que el teatro alternativo es un fin en sí mismo. Me interesan las búsquedas y también quiero dar a la gente que conozco, por su trayectoria, la misma oportunidad que me dieron a mí. Hay algunos dramaturgos cuya obra conozco y respeto a quienes no tengo que pedir la carpeta, como en su momento a mí me decían en el Teatro del Pueblo "Hacé lo que quieras". No me tomaban examen, y lo mismo intento hacer yo. A quien no conozco sí le pido el texto y veo algunos ensayos. Nos demandan mucho como sala y este año además de los estrenos seguirán obras que fueron muy bien como "La Wagner", "Los ojos de Ana", "Yo no duermo la siesta" o "India".

P.: ¿Proyectos en teatro y TV para 2017?

J.D.: Estrenamos "Los vecinos de arriba" del catalán Cesc Gay, con Florencia Peña y Diego Peretti en el Metropolitan y junto a Lino Patalano viajo a Madrid a dirigir la obra española "Alianzas". En cuanto a TV, estamos charlando con Adrián Suar para el unitario de 2018.

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