30 de abril 2015 - 00:00

Juegos de rol en las alcaldías

 De a poco, cuando se agota el tiempo para las aventuras y se acerca el plazo para inscribir listas y candidatos, el oficialismo mueve fichas para tratar de pararse en un plano que, en general, sale del radar grande: los municipios.

Ayer, Daniel Scioli se apareció por Almirante Brown, territorio de Darío Giustozzi, el único massista del conurbano sur, para mostrarse junto a Gabriel Mariotto y validar como su referente y candidato a Mariano Cascallares. Fue un acto de campaña y tendrá, hoy, su versión de gestión: el gobernador-candidato encabezará un acto por la Policía Local que compartirá con Daniel Bolettieri, alcalde que quedó a cargo del municipio cuando Giustozzi compitió y luego asumió como diputado.

La foto de Scioli y el alcalde interino ocurre en medio de rumores, siempre brumosos, sobre conversaciones entre el giustozzismo y actores del dispostivo K, tanto sciolistas como del espacio de Florencio Randazzo.

"Si hay un acuerdo, sirve si vienen Giustozzi y Bolettieri, si no no", dicen en el FpV de Brown a la vez que entienden que las conversaciones pueden ser una maniobra de Giustozzi para demorar el armado K en el territorio.

Late, además, otra preocupación mundana: si Sergio Massa no despega, Giustozzi considerará que el distrito puede estar en peligro, lo cual lleva a gente de su entorno a sugerirle que baje al territorio a retener el control del municpio. Giustozzi, montado a la candidatura a gobernador por el Frente Renovador, dice que no, pero pueden incidir otras urgencias.