22 de octubre 2009 - 00:00

Juez le negó la excarcelación al agente secreto

El juez federal Norberto Oyarbide negó ayer la excarcelación al ex policía y abogado Ciro Gerardo James, principal sospechoso en la causa que investiga la intervención supuestamente irregular de los celulares del empresario Carlos Ávila y de Sergio Burstein, integrante de la Asociación de Familiares de las Víctimas del atentado a la AMIA. El magistrado, sin embargo, no se pronunció sobre el estado procesal del supuesto espía ni de los otros tres policías de Misiones, detenidos hace dos semanas.

Desde el juzgado explicaron que se determinó esperar unos días para analizar al menos una parte de la enorme cantidad de prueba recolectada los días pasados y señalaron que el juez probablemente se pronunciará sobre el estado procesal de todos los arrestados entre mañana y el lunes próximo.

Mientras tanto, la pesquisa avanza sobre la confirmación de la intervención del teléfono de Ávila desde 2007, como habían adelantado este diario. El juzgado ratificó ayer que el celular del empresario había sido pinchado en varios períodos en estos dos años, en primer lugar, por orden del Juzgado de Instrucción Nº 15 de Capital Federal (ente agosto y setiembre de 2007) y, a partir de octubre de 2007, por los juzgados de instrucción de Misiones Nº 1 y 2, en diferentes períodos.

El denominador común de todas estas intervenciones, además del empresario, sería James, quien habría retirado de la SIDE los casetes de las escuchas en cada una de estas oportunidades. Además, según un informe de la Secretaría de Inteligencia del Estado que confirmó las pinchaduras, todas ellas -tanto las de Ávila como las de Burstein- fueron pedidas por la Dirección de Investigaciones de la Policía de Misiones.

Oyarbide indagó ayer nuevamente al subcomisario general de Misiones Raúl Quintana, pero en el juzgado afirmaron que el nuevo interrogatorio no aportó nuevos datos de importancia. Agregaron que hoy se revisará el expediente del juzgado 15 de la Capital, que generó la primera intervención al teléfono de Ávila. La causa, que investigaba un robo en una entidad bancaria, se encuentra actualmente en la Cámara de Casación Penal. También comentaron que seguramente se pida el resto de las causas a los juzgados de Misiones, donde figuran pinchaduras al teléfono de Ávila.

Por otro lado, el juzgado quiere tener unos días para empezar a analizar todas las pruebas recopiladas en los allanamientos a la Policía Metropolitana, el Ministerio de Educación, el estudio jurídico del jefe interino de la Policía Metropolitana, Osvaldo Chamorro, y las oficinas de la empresa de seguridad Arpa, perteneciente al ex jefe de esa fuerza, Jorge «Fino» Palacios. El juzgado pretende precisar, sobre todo, la relación entre James y Palacios, que, según comprobó el juzgado, excede a la vinculación que había declarado el ex policía. Las 110 llamadas del celular de James al de Palacios y las 40 que éste hizo al abogado son una de las claves de la pesquisa, en este sentido, así como la acreditación de que se conocían desde antes de 2007. La conexión hasta habría llegado al club atlético Boca Juniors, donde James habría trabajado como parte del personal que se encargaba de la seguridad de la institución, que estuvo a cargo de Palacios durante varios años.

La causa se inició en setiembre pasado, cuando Burstein presentó un habeas corpus, en el que denunciaba haber recibido un llamado anónimo que le dijo que el ex jefe de la Policía porteña lo estaba espiando. Palacios fue procesado hace un mes por las supuestas irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA. El caso recayó en el juzgado que subroga Oyarbide, quien confirmó la pinchadura en una causa en Misiones sin ningún tipo de vinculación con Burstein, y en la que también se registraron otras intervenciones irregulares al celular de Ávila y por lo menos otros cinco números. Los agentes de Misiones detenidos declararon que el dato de los números había sido aportado por James, lo que él hasta el momento niega.

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