4 de agosto 2011 - 00:00

Juez recibió a familiares de las víctimas

Los familiares de las turistas francesas asesinadas en Salta fueron recibidos ayer al mediodía por el juez de la causa, Martín Pérez, quien decidió mantener detenido al único sospechoso en torno al caso.

Los allegados a Houria Moumni y Cassandre Bouvier arribaron a la provincia el martes, cuando se reunieron con el gobernador Juan Manuel Urtubey. Los familiares, siempre acompañados por el cónsul francés Patrik Flot, tras entrevistarse con el juez Pérez completaron los trámites para regresar los cuerpos a su país de origen. La repatriación será costeada por el Gobierno salteño y la Cancillería argentina, según se informó.

Pérez aprovechó para tomarles declaración testimonial a los familiares, además de brindarles detalles de la investigación.

Por otro lado, el magistrado dispuso que Martín Vilte, el hombre que fue detenido el lunes, permanezca en esa condición, mientras se completan algunas tareas investigativas que lo involucran en el caso. El magistrado aclaró en las últimas horas que Vilte no vive en el lugar donde se habría producido el hecho, aunque sí reside en la zona su abuela.

En tanto, el jefe de la Policía de Salta, Néstor Cardozo, salió al cruce de las denuncias de apremios legales que realizó Francisco Tejada, quien estuvo detenido por menos de 24 horas en relación con el caso. Cardozo dijo al respecto, en declaraciones a la prensa local, que se trata de «denuncias públicas y no formales».

«La declaración indagatoria es un mecanismo de defensa, y ante el juez nadie dijo nada. Recién lo hacen cuando salen y quedan en libertad», sostuvo en el mismo sentido. Tejada, un hombre dedicado al alquiler de caballos en la Quebrada de San Lorenzo, dijo el martes, cuando fue indagado, que durante la detención fue «golpeado en todo el cuerpo» para que se declarara culpable. «Los de la Policía de Investigaciones me golpearon tanto que me defequé, yo les pedía por favor paren, soy inocente», expresó el hombre.

El período entre la fecha de la desaparición y el 29 de julio a la noche, cuando las jóvenes fueron halladas sin vida, es uno de los puntos en que más se enfoca el trabajo de los investigadores del caso. Mientras el cuerpo de Bouvier presentaba un disparo en la cabeza y tenía signos de haber sido violada, su compañera presentaba un tiro en la espalda y un mechón de cabellos en un puño. Ambas habrían sido brutalmente golpeadas antes de ser asesinadas a balazos con un arma de calibre 22.

Dejá tu comentario