- ámbito
- Edición Impresa
Juicio por crimen narco con sello colombiano
Jairo Saldarriaga Perdomo
La víctima fue atacada desde una moto, al mejor o peor estilo del narcosicariato. No tuvo chance de defensa. Cuando lo revisaron, sus documentos lo identificaban como Carlos Brausin García.
Luego, cuando se supo que en realidad era Saldarriaga Perdomo, se acreditó que se trataba de un contacto, soldado o exsoldado de Daniel "el Loco" Barrera, un supranarco colombiano.
Saldarriaga Perdomo, alias "Mojarro", fue integrante de las FARC. Según la causa, lo mataron de siete tiros por la espalda. El sicario, luego, disparó tres veces contra un policía que quiso atraparlo, se descartó de la moto, y se deshizo del arma en una iglesia.
Para los fiscales argentinos que elevaron el caso a juicio, este crimen estaría directamente vinculado a un ajuste de cuentas entre bandas colombianas que traspolaron sus conflictos a la Argentina.
Por la moto, se identificó y se detuvo a quien figuraba como su propietario: Jhonatan Arsitimuño. Tres años después del crimen, este hombre afronta un juicio y podría terminar sentenciado a perpetua como presunto sicario. Él alega que "otras personas" lo usaron como prestanombre para la compra de la moto, y que es inocente.
Lo cierto es que se sospecha que a "Mojarro" lo mandaron a matar por haberse quedado con el dinero de una operación de 500 kilos de cocaína que tenía como destino Estados Unidos.
El juicio deberá develar si el detenido es "un perejil", como plantea su defensa, o si realmente se trata de un "killer" -poco profesional por la impericia en la fuga- para cometer un narcocrimen, a la vista de todos, en el corazón de Buenos Aires, y sin ningún tipo de pudor.


Dejá tu comentario