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Kirin refleja en su obra la inquietud por lo inacabado
Las de Kirin son obras que cuesta asociar con algo, que no representan nada, y ante las que se comprueba que nada está terminado.
Lo que se ve corresponde a una escritura interna cuyo sentido conoce solamente el artista. El artista es Kirin, su verdadero nombre, Carlos Dell´ Agostino.
El espectador, frente a una obra, siempre intenta hacer asociaciones, pero en este caso se encuentra a la intemperie. Esto sucede en su muestra actual, lo que exige una gran concentración. Líneas delgadas que se interrumpen, se curvan, que se afinan como un hilo para después tomar cierta espesura.
Kirin confiesa que trabaja sobre óleo blanco fresco, una técnica que acaba de descubrir. El lápiz se desliza, se observan los distintos grosores de la mina de grafito.
Pensamos en lo azaroso de su quehacer y él también confiesa que se encuentra a la intemperie en el momento en que trabaja. Es su mano la que lo guía para lograr esta combinación de grises que aparecen en ciertas formas en espiral o en algunas que se desvían del rectángulo. Blanco, negro, un desafío a la percepción por tratar de seguir un cierto orden. Tarea imposible, las líneas van a desafiarnos todo el tiempo, los recortes en negro desconciertan, el cruce de las líneas y lo que se va descubriendo "entrelíneas", título de la muestra.
Kirin es también músico, señala que algunas obras tienen puntos de contacto con partituras y entonces pensamos en John Cage y su famosa pieza 4' 33", en la que estaba enseñando al público a escuchar el silencio. En 2005, Kirin tituló una de sus obras "Amenaza de silencio".
Es el silencio que reina en la sala impuesto por estas obras de las que no se puede decir nada fácilmente, que cuesta asociarlas a algo, que no representan nada y que las únicas pistas sean el color blanco, el negro, el gris, "la geometría o la ausencia de geometría"
Encontramos un poema de Kirin escrito en 2007, Opus PBk9 (nombre industrial del pigmento para fabricar pinturas), entre los versos: "no es el sonido sino su forma lo que se escucha/caligrafía sonora /que el silencio alumbra".
Recordamos una muestra de 2004, "Negro de Marfil", en la que ilustró 22 poemas chinos traducidos por Octavio Paz. Allí empleó un negro mate, homogéneo, sin rastros de pinceladas.
En la muestra actual, hay dos cuadros en los que este negro protagonista clausura todo intento asociativo, está allí presente, ominoso "paisaje abstracto/ni el color ni la forma/encuentran su lugar en él", otro verso del poema mencionado.
Con Kirin siempre ocurre lo mismo: mirar su obra es comprobar que nada está terminado, es una invitación al mirar alerta, a quedarse allí a escuchar el sonido interno de su obra.
Clausura el 28 de julio. Paraná 1133.


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