12 de noviembre 2018 - 00:00

Kupferminc: una obra sensible y de resonancias religiosas

Una historia familiar, trágica, se cuela en sus formas abstractas. La sombra del horror nazi está presente en sus trabajos.

mirta kupferminc. “Memoria de un relato”, litografía sobre caucho (37 x 56 cm.), una de las obras que integra la muestra.
mirta kupferminc. “Memoria de un relato”, litografía sobre caucho (37 x 56 cm.), una de las obras que integra la muestra.
Desde 1977 Mirta Kupferminc desarrolla un quehacer ininterrumpido, como grabadora, en el campo artístico nacional e internacional. Ha logrado el Premio de Honor Salón de Santa Fe (1996), el Premio Adquisición de la 12° Bienal Internacional de Grabado y Dibujo de Taiwan (2006), el Gran Premio Nacional de Grabado (2012), y Mención Especial del Jurado Salón Manuel Belgrano (2013).

Su obra no se limita a esta disciplina sino que comprende al dibujo, la escultura, el arte textil, el libro de artista, lo objetual, la instalación y el video. Su obra está atravesada por su intensa relación con la cultura judaica, de honda espiritualidad, y su convencimiento de que el Holocausto no debe ser olvidado. Su historia familiar está conectada con tres puntos geográficos: Lodz ( Polonia), Sárosd (Hungría) y Buenos Aires, que incluido en el corpus de una obra autorreferencial.

En su actual muestra en Mundo Nuevo "Bordeando el silencio", la artista cita a Pilar Calveiro, doctora en ciencia política argentina residente en México desde 1979, al señalar que esta muestra está construída con imágenes sobre pilares de palabras y silencios: "Hablar y hacer hablar, callar y hacer callar, son todos actos de poder y resistencia". Esta cita está ligada a una historia secreta familiar relacionada con la traición que, en épocas de la persecución nazi, adquiere ribetes trágicos y que fue recientemente descubierta. Una más de las tantas historias que se han vivido, tejido, ocultado, que no deben olvidarse ante una de las mayores tragedias de la humanidad y que parecieran replicarse en tantos holocaustos cotidianos reflejados en los medios masivos de comunicación.

Entre las obras que se destacan está la instalación "Traduttore-Traditore" realizada en caucho calado a mano, una maraña de caracteres de alfabetos de 70 idiomas diferentes. Una vez dentro de esa instalación, el visitante escucha un saludo de bienvenida en esos idiomas, una confusa catarata de sonidos. No en balde el origen de la palabra Babel en hebreo es "lebalbel", que significa confundir. Son muy significativas las obras "Origen de la xenofobia" y "El secreto de Babel", litografía sobre caucho calado y litografíagofrado respectivamente.

No es la primera vez que Kupferminc utiliza el calado. Lo hizo en la muestra "El cuerpo de la palabra" en la que también sus fotografías digitales "Todas las palabras", "Mi torre de Babel" y "Murmurando" se referían a las palabras que cubren el cuerpo, las que se escapan de la boca y las que nos constituyen para que alguien nos escuche. Se recuerdan también una muestra de la artista realizada en 2006: "Borges y la Cábala: Senderos del Verbo", cuando al entrar el visitante encontraba la letra hebrea IOD cuya simbología corresponde a una aparición del primer punto del Cosmos.

O sea, letras cargadas de significado, una literatura mística que abordó colaborando con importantes escritores y poetas, entre ellos Saúl Sosnowski, Eliahu Toker y Santiago Kovadloff, en las que ya se prefiguraba su afán por incursionar en otras técnicas y recursos extrapictóricos. El arte de Kupferminc, imaginativo, comunicativo, teje pasado y presente, construye un puente que enriquece nuestra comunicación para abordar una visión del mundo alejado de la crispación que afecta al planeta. (Callao 1870. Clausura el 25 de noviembre. De lunes a viernes de 12 a 20).

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