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La agenda pendiente que deja Tabaré
Acaso por el amplio favoritismo que se concede al oficialismo para el balotaje del domingo, los votantes se mueven en una Montevideo casi totalmente carente de espíritu electoral. Y, a menos pasión, más oportunidades de encontrar reflexiones sobre lo que la gente considera positivo y también lo negativo de la administración que se va.
«Desde que comenzó la primera vuelta que (José) Mujica y (Luis) Lacalle no paran de tirarse con piedras. Yo no entiendo por qué no se dedican a trabajar sobre lo que realmente nos preocupa, como el aumento de los delitos», enfatizó Blanca, de 45 años, en Plaza Independencia, el corazón de la ciudad. La mujer, simpatizante frenteamplista, explica que «en el resto de las cuestiones estoy conforme con Tabaré, pero la inseguridad crece y no tenemos respuestas». Como en la otra orilla, aquí la gente también pide menos alegatos ideológicos, menos crispación y más soluciones prácticas.
Esta problemática es citada tanto entre los simpatizantes del centroizquierda como entre los conservadores. «Uruguay ha crecido, no lo niego. Pero a la noche no se puede salir. ¡Te encontrás con cada cara!», indicó Alfredo, de 55 años y vecino de Pocitos, un bastión opositor.
Así, no sorprende que la cuestión de la inseguridad haya sido la gran apuesta de Lacalle para torcer un rumbo que ya parecía sellado al término de la primera vuelta del 25 de octubre. Tan así es que en los últimos días presentó un proyecto ad hoc y prometió, sin ambigüedades, «represión y mano dura».
La permanencia del tema en la opinión pública obligó a Mujica a formar parte del debate: «Nos hacemos cargo del tema de la inseguridad», dijo el ex tupamaro a modo de mea culpa.
Aplausos
Es que si este punto fuera el primer parámetro que determinara la aprobación del presidente Tabaré Vázquez, su trabajo no cosecharía más del 70% de popularidad, como de hecho destacan las últimas encuestas.
El mandatario socialista recoge aplausos en materia de política económica y de educación. Uruguay y Perú son los únicos países de América del Sur que evitaron caer en recesión en un contexto de crisis internacional: la economía local tendrá en 2009 su séptimo año consecutivo de crecimiento, con un modesto pero envidiable avance del 1,2% del PBI. Además, dato clave para que la vida de los más pobres transcurra con un mayor desahogo, la inflación permanece bajo control.
«Yo no entiendo nada de economía, pero si las cosas están bien hechas repercuten en los bolsillos de la gente, y eso es lo que yo percibo», indicó Daniela, de 27 años, del Barrio Sur, mientras se deleitaba con unos mates.
«El progreso económico es, por lejos, el mayor logro del último Gobierno. Los mismos miembros del Frente y hasta los del Partido Nacional se colgaron de ello para ganar votantes», expresó Matías, de 34 años, en Pocitos. «Yo no creo que Mujica, por su cuna izquierdista, sea capaz de continuar con esa línea. Está a la misma altura que (Hugo) Chávez (Evo) Morales y los Kirchner. Tabaré Vázquez venía del centroizquierda, pero para gobernar fue más moderado», indicó el hombre. «Voto a Lacalle por prevención», remató entre risas.
El plan CEIBAL (Conectividad Educativa de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea) también cuenta con la mayoría del beneplácito del electorado. Se trata de un proyecto diseñado por el Gobierno con otros organismos de desarrollo tecnológico que busca llevar a cada alumno de primaria y a sus docentes una computadora portátil con conexión a internet. Las entregas comenzaron en 2007 y ya están culmimando en las escuelas de Montevideo. Este plan incluye programas de capacitación, talleres virtuales, apoyo pedagógico y material didáctico. Se calcula que 350.000 estudiantes y maestros fueron beneficiados por la medida. Ahora se viene su extensión a la escuela media.
«La brecha entre las clases sociales crece a la par de las innovaciones tecnológicas. Con este plan se logró romper esa barrera, me pareció excelente, y está dando buenos resultados», opinó Juan Carlos, de 40 años, de la Ciudad Vieja de Montevideo. El plan CEIBAL, no obstante, es criticado desde los mismos sectores educativos, que reclaman que se atiendan otras prioridades, «menos marketineras pero más necesarias», como la refacción edilicia.
«¿Lo mejor y lo peor de Tabaré? Considero que unió a los uruguayos, no se distinguieron prácticamente las banderas políticas. Después de esta campaña sucia hay que ver si vuelve a haber choques o se apaciguan las aguas, pero dudo que un Gobierno de Mujica pueda conseguir tanto apoyo como el presidente» Vázquez, concluyó Juan Carlos.


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