“La Argentina tiene desde 2009 rojo fiscal encubierto”

Edición Impresa

«Este Gobierno se caracterizó siempre por potenciar el conflicto. Creen que la economía es un juego de suma cero donde uno pierde porque el otro gana, y no es así, todos pueden ganar», analizó Adrián Ramos. El jefe del equipo económico de Ricardo Alfonsín criticó la política de subsidios actual y señaló que los dos principales problemas a enfrentar son el bajo nivel de inversión y la inflación.

Según indicó, el problema en el INDEC no es metodológico, sino que lo único que hace falta es «terminar con la manipulación del IPC y cargar los datos tal cual surgen de la muestra».

Periodista: ¿Qué aspectos de la economía atendería primero un Gobierno de Alfonsín?

Adrián Ramos:
Hay dos cuestiones principales, la primera es la inversión, la segunda, el proceso inflacionario. Esto desde el punto de vista estrictamente económico, porque existen otras cosas asociadas a la economía que impactan a la sociedad. Es necesario conciliar crecimiento, realizar una mejora distributiva y proveer estabilidad, son los desafíos del próximo gobierno.

P.: Hermes Binner dijo esta semana que la inflación es el talón de Aquiles del modelo kirchnerista, ¿coincide?

A.R.:
Claro. Lo primero es tener una estadística fiel. Hay que hacer funcionar bien el INDEC. No hay sustituto privado que pueda reemplazar por completo las estadísticas oficiales. Tiene que volver a hacer funcionar el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Después se pueden hacer todos los avances desde el punto de vista metodológico que se deseen, con la ayuda del Fondo si se quiere.

P.: Con el problema en la mesa, ¿cuáles son las propuestas de la UCR para combatirla?

A.R.:
Planteamos la idea de establecer con anticipación rangos sobre los cuales se va a mover la tasa de inflación. Esto significa generar confianza en la medida que se vaya cumpliendo con estos rangos. Sería anualmente y ante el Congreso. De cualquier forma, lo importante es la aplicación de políticas macroeconómicas coherentes.

P.: ¿A qué políticas se refiere?

A.R.
Los instrumentos son la política fiscal, esto quiere decir que el Estado tiene que dejar de financiar su déficit a través de la expansión que realiza el Banco Central. La eliminación del financiamiento no ordinario del Tesoro es clave. Otra cuestión es que la política fiscal actual es inconsistente en el mediano plazo. Con el ritmo de expansión del gasto nominal por encima del alto crecimiento que tiene la recaudación, la situación es insostenible. Acá no se trata de establecer ningún tipo de ajuste. Se trata de crecer pero a ritmos coherentes. Por otra parte la política fiscal es importante, porque si se recupera el superávit, esto va a permitir evitar de forma sana la tensión a la apreciación que tiene el tipo de cambio. Si el Gobierno hace las cosas bien, lo que va a haber es un ingreso mayor de capitales y una detención de la fuga que se vive hoy.

P.: Usted no cree que exista superávit fiscal como lo plantea el Gobierno...

A.R.:
Desde el año 2009 la Argentina tiene déficit fiscal, pero encubierto por cuestiones contables. La política monetaria tiene que buscar una expansión de agregados monetarios acorde al crecimiento económico. Un 30% o más de expansión anual como tenemos hoy es insostenible. Después está la política de ingreso de precios y salarios que debe coordinar las expectativas. El diálogo es entre empresarios y empleados, pero el Gobierno debe hacer que incorporen el proceso de reducción de la inflación en la charla.

P.: Habla de nivelar el gasto, ¿es necesario tocar los subsidios para hacerlo?

A.R.:
Una parte importante de los subsidios están destinados a sectores de la escala superior de ingresos. Tienen un componente regresivo. Además, desde el punto de vista federal tienen concentración en Buenos Aires y alrededores. El interior paga mucho más caro los servicios públicos. El ritmo de crecimiento de los subsidios está afectando las cuentas públicas. Lo que hay que hacer es integrarlo dentro del programa de desinflación. Hay que estudiarlos uno a uno y ver su impacto. Habrá que pensar en un proceso de expansión de la inversión. Si no hay empuje de la inversión en la economía en general habrá un desajuste entre oferta y demanda de productos. En la economía argentina empiezan a haber incipientes cuellos de botellas en sectores como el energético.

P.: ¡Cómo ve el hecho de que el Estado designe directores en aquellas empresas en las que la ANSES es accionista? ¿Es una política que debe mantenerse?

A.R.:
En principio el Estado tiene derecho a reclamar que se designen representantes por su participación, pero eso tiene que ser en diálogo con el sector privado.

Entrevista de Ignacio Ros

Dejá tu comentario