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La Bolsa de los Estados Unidos ya no quiere bajar
Tras esta coyuntura propuesta, bien podríamos suponer que el mercado sigue en una sucesión de perforación de mínimos, agudizando el bear market que diera inicio en el año 2007, sin embargo, no es así. A pesar de la coyuntura negativa y de las expectativas de muchos en que la crisis será aún más aguda, el mercado ya no tiene la sensibilidad de baja de semanas atrás. Concretamente el índice Dow Jones ha registrado su mínimo de caída el pasado mes de noviembre cuando alcanzara valores de 7.449 puntos, sin embargo, desde allí se ha originado una recuperación de los precios hacia los 9.000 puntos y, por lo tanto, no es un dato menor que ante noticias negativas como las que se han sucedido, por el contrario a lo que muchos podrían suponer, el mercado ya no sólo no baje sino incluso termine respondiendo a las noticias con posteriores recuperaciones.
De acuerdo con nuestro modelo de análisis, resulta importante esta relación que existe entre el detonante de la noticia y la recepción que hace el mercado de la misma. En efecto, si hacemos un repaso de las diferentes crisis bursátiles y de la posterior salida de las mismas, éstas se han dado en medio de la incertidumbre y desconfianza. Es decir, el mercado es anticipador y, por lo tanto, que el mercado entregue respuesta alcista a noticias negativas es indicio de que quizá lo peor pudo haber pasado y que estemos en presencia, al menos, de un movimiento de recuperación mayor hacia adelante.
A partir de lo expresado, pasaremos a desarrollar los análisis del índice Dow Jones y el índice tecnológico Nasdaq, con el fin de establecer parámetros que no sólo nos guíen en la toma de decisión sino incluso nos permitan identificar la confirmación de que lo peor del bear market ha sido visto y que la recuperación mayor ha quedado habilitada.
De acuerdo con nuestras expectativas, el bear market del índice que diera inicio en los máximos de 14.200 puntos hacia octubre del año 2007 se encuentra definido por un ciclo alcista incompleto en fuerza desde el año 1974; ello tras la baja desarrollada por el mercado que finalizó con la renuncia de Richard Nixon. Técnicamente están dadas las condiciones para considerar que esta caída del índice pudo haber marcado un piso en los mínimo del pasado mes de noviembre en torno a los 7.449 puntos y que desde esas instancias el alza en el índice pudo haber quedado rehabilitada, en un inicio buscando recuperar parcialmente la baja previa, aunque creemos que ya sería como parte de un proceso de avance que hacia los próximos dos años nos conducirá a nuevos máximos históricos para este mercado. Nuestra atención estará centrada al escollo de 9.000-9.300 puntos, la superación de esa zona será suficiente indicio como para confirmar nuestra visión y considerar que el acceso de los precios hacia objetivos en torno a los 11.000-11.500 y 12.000 puntos para el próximo año ha quedado habilitado.
Mientras tanto, a pesar de la volatilidad del mercado que por cierto podría sostenerse, esperamos que recortes que puedan materializarse ya sean sólo temporales y fallen en la perforación de los 8.000-7.450 puntos.
A diferencia de lo ocurrido con el índice Dow Jones, este índice que agrupa las empresas tecnológicas sólo ha podido recuperar en forma parcial las pérdidas sufridas durante el bear market desde el año 2000 hasta el año 2002. Las expectativas, sin embargo, se inclinan por considerar que la baja del último año es de carácter correctiva al trayecto de avance desarrollado desde los mínimos del 2002 hasta los máximos del 2007. Si esta lectura fuera correcta, la misma debería idealmente encontrar un piso en los mínimos alcanzados hacia mediados de noviembre pasado en los 1.018 puntos para finalmente ahora pueda habilitarse un rally mayor que intente en una primera instancia recuperar en forma parcial las fuertes pérdidas del últimos año, regresando el índice al menos hacia la zona de 1480-1500 y potencialmente valores superiores.
Estas expectativas optimistas hacia los próximos meses quedarán abortadas únicamente en caso de caídas debajo de los mínimos de noviembre pasado. Veamos entonces...
Si bien es importante aclarar que los avances desarrollados desde los mínimos hasta el momento no son suficientes como para confirmar una salida alcista del índice, las expectativas están inclinadas por considerar que idealmente lo peor de la crisis en Bolsa al menos ha pasado y que por lo tanto con un horizonte de inversión de tres a seis meses los retornos pueden ser realmente atractivos. Veremos...


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