- ámbito
- Edición Impresa
La chica que fue drogada y la dejaron morir
Los tres imputados eran amigos entre sí y DJ's de música electrónica: Lucio De Crocci (31), alias "Loopcio" y quien al momento del hecho era el amigovio de Aldana; Lucio Rossi (26), dueño de la casa donde según la acusación se produjo la ingesta de cocaína y la descompensación de la víctima, y Rodrigo Puente (27).
El fiscal John Broyad acusó a los tres jóvenes de "abandono se persona seguido de muerte", delito que prevé una pena de entre 5 y 15 años de prisión, según el artículo 106 del Código Penal. Según Broyad, adentro de la casa de Rossi, en la calle San Martín al 1200, de Florida, los tres acusados "colocaron en situación de desamparo a la víctima quien se encontraba incapaz de valerse por sí misma, pues poseía una intoxicación producida por una ingesta inusual de cocaína".
Según el fiscal, en vez de llamar a emergencias, introdujeron a Aldana en un auto Honda Fit, con el que "no se dirigieron en ese momento a ningún centro asistencial, sino, por el contrario, circularon con destino incierto". El fiscal relató en su acusación que en la calle San Martín, entre avenida Del Libertador y Bartolomé Cruz, los jóvenes descendieron a Aldana del vehículo y realizaron un llamado al 911 para luego, "con la víctima fallecida", dirigirse a un sanatorio, el Hospital Privado Modelo, en la calle Roca 1811, de Florida.
En la clínica, Aldana fue recibida a las 2.10 de la madrugada por la médica Susana Seccardini -la misma que estuvo imputada pero luego fue sobreseída en la causa de la falsa médica Giselle Rímolo-, quien le hizo maniobras de resucitación en el "shock room", pero declaró que la chica llevaba fallecida de 30 a 40 minutos.
El médico forense, Héctor Moreira -el mismo que le hizo la autopsia a María Marta García Belsunce-, concluyó que el deceso se produjo entre la 0 y la 1.30 de aquella madrugada del 19 de diciembre de 2009. El fiscal Broyad formuló en su acusación una serie de conclusiones que a su criterio comprometen a los imputados: hicieron "un solo llamado al 911" en el que no informaron sobre el consumo de cocaína; "la víctima entró fallecida al hospital" y "si la muerte fue a la 1.30 y el primer llamado lo hicieron a la 1.49, dejaron a la víctima durante 19 minutos sin atención médica". Además, el fiscal sostiene que "no fueron al hospital (público) por miedo a ser denunciados", ni a "la comisaría ubicada en las inmediaciones" y que "todas sus acciones tendieron al ocultamiento". El pedido de elevación a juicio de Broyad fue avalado e impulsado en su momento por el entonces juez de Garantías 3 de San Isidro, Rafael Sal Lari, pero luego, las defensas apelaron y la Cámara sobreseyó a los tres acusados. El 17 de noviembre pasado, la Sala III de la Casación revocó el sobreseimiento de los acusados y dijo que vayan a juicio.


Dejá tu comentario