31 de marzo 2017 - 23:45

La crisis desembarcó también en la campaña

El golpe que produjo el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela con el fallo del Tribunal Supremo de Justicia impactó de lleno también en la política local. Lo que suceda en ese país es tema de internas en Argentina desde que los Kirchner le dieron el estatus de cuestión de Estado a todo lo relacionado con Hugo Chávez y sus seguidores. Y los sucesos de ayer no fueron la excepción. Para Mauricio Macri la inesperada batalla política que desató en el país la decisión del Tribunal Superior venezolano de asumir las funciones de la Asamblea Nacional debió haber sido todo ganancia, pero incluso adentro de Cambiemos hay ruidos entre quienes opinan que el Presidente no asumió en este tema el liderazgo que debía.

La pelea electoral que se viene aporta condimentos también a esta historia: el macrismo sigue eligiendo confrontar con Cristina de Kirchner y la obscenidad política de lo sucedido en Venezuela es suficiente como para silenciar todo el declaracionismo populista de quienes defienden en estas tierras todo el proceso que llevó a Venezuela a estar sumida en la crisis más profunda de su historia.

¿Quién podría defender a cara lavada lo sucedido en Caracas sin tener que recurrir a recovecos indigeribles para hacerlo? Quizás Hebe de Bonafini, pero no muchos más. El kirchnerismo, entonces, queda en una posición demasiado incómoda para defender lo indefendible. Se esperaba entonces que Macri aprovechara el nuevo recurso y se posicionara como líder en Latinoamérica de las exigencias a Maduro para que retomara la senda democrática.

No existían certezas absolutas de que el macrismo estuviera anoche en esa senda. Con Lilián Tintori, esposa del mayor preso político de Maduro, Leopoldo López, de visita en Argentina y manteniendo reuniones en el Congreso y audiencia con el propio Macri, el eco de la explosión institucional en Caracas llegó a Buenos Aires con más intensidad.

Era esperable, entonces, que el Gobierno argentino fuera contundente en el rechazo y la crítica a Maduro. Lo fue Macri en la declaración posterior a su reunión con Tintori cuando en un comunicado se dijo: "El Presidente hizo un llamamiento a recomponer el orden democrático en Venezuela y manifestó su preocupación por la disolución de la Asamblea Nacional decidida por el Tribunal Supremo de Justicia de ese país". Otro párrafo dice que Macri pide que se clarifique el calendario electoral en Venezuela. También anunció el Gobierno que buscará aplicar la Carta Democrática en la reunión de la OEA. Por ahora esa cita esta fijada para el 18 de junio. Hubo declaraciones duras en el macrismo, pero fueron más las que se escucharon en Congreso donde el radical Macri Negri apuró: "El Gobierno argentino debe liderar la batalla internacional para que el orden democrático pleno y las libertades se restituyan en Venezuela".

Mientras eso sucedía Brasil emitía dos comunicados donde repudió la decisión del Tribunal Superior de Venezuela, pidió respetar la división de poderes y llamó a la región a coordinar acciones por la crisis en Caracas. Es decir, se puso en líder de la región en el tema. Perú apuró la salida de su embajador en Caracas como lo hizo también Chile. Argentina, que tiene allá encargado de negocios, anoche no había tomado una decisión en ese sentido. La política esperaba por esas horas muchas otras señales de Macri que seguían demoradas.

Dejá tu comentario