Periodista: Ha recibido muchos halagos últimamente...
Pepe Cibrián Campoy: Así es. Recibí el Florencio Sánchez por "Excalibur" y por mi monólogo "Marica" (sobre Federico García Lorca) que el próximo 1 de junio haré en Granada, España, durante la Semana Cultural de Fuente Vaqueros, el pueblo donde nació García Lorca. Y en julio lo llevo al Festival Internacional de Miami. Ellos también me invitaron para abrir la edición 2014 con "Calígula". No sé cómo van a hacer con los pasajes de todo el elenco...
P.: Qué extraño que piense en eso.
P.C.C.: Será que las giras me resultan cada vez más dificultosas. En los últimos dos, tres años los costos se han sextuplicado, empezando por los sueldos de los actores. Hace seis años, un chico que recién empezaba cobraba dos mil y pico de pesos. Ahora cobra ocho mil sólo por subirse al escenario. Y esto hace que ahora haya menos puestos de trabajo. Con "Dorian Grey" pasamos de 40 intérpretes a 13 y con "El Jorobado" de 40 a 14. Igual recorremos el país con mucho placer porque el público de las provincias es maravilloso. En agosto, sale de gira "El Jorobado".
P.: "Calígula" cuenta con una gran producción pero recaló en un teatro de la periferia.
P.C.C.: El Konex es un espacio muy atractivo. También es una sala algo complicada porque no tiene equipamiento, sólo dan el espacio. Pero en Nueva York sucede lo mismo, los teatros de Broadway no tienen nada y cada empresa tiene que llevar su propia parafernalia. Para "Calígula" llevamos más de 300 tachos, móviles, leds... Muchísimo equipamiento. Creo que es una puesta muy bella. Estuve días y días trabajando 13 horas continuas junto al equipo técnico. Soy muy obsesivo.
P.: ¿Y qué nos puede decir de sus contenidos?
P.C.C.: Es una obra muy transgresora. Lo fue en 1983 y sigue siéndolo ahora. Me maravilla que después de 30 años, tenga la misma vigencia, no por lo político, sino por su texto y dramaturgia.
P.: En su estreno se leyó como una crítica al abuso de poder de la última dictadura militar.
P.C.C.: Esta nueva puesta no tiene el afán de criticar al actual gobierno, para nada. Pero hay cosas en la obra que tal vez permitan esa asociación. El texto es el mismo, pero la puesta cambió totalmente. A través del protagonista hice un análisis del poder. Calígula tiene conciencia de lo que le va a pasar y a la vez sabe que ese lugar nunca va a cambiar sea quien fuere el que lo ocupe. El poder existirá siempre con sus propias reglas y siempre existirá un pueblo aquí representado por un esclavo- que defenderá sus ideas y sus derechos por los siglos de los siglos.
P.: Fuera del panorama político ¿Qué otras cosas lo cansan?
P.C.C.: La creciente tendencia de la cultura a convertirse en algo mediocre. Pero confío en los jóvenes que hacen teatro y pelean como locos, porque ellos van a hacer que nuestra cultura siga viva. Si es por lo que vemos en televisión... salvo algunas ficciones muy bien hechas, el 95 % de lo que se produce es lamentable. Últimamente, sólo veo películas y series inglesas o norteamericanas. No prendo el cable, ni la tv de aire.
P.: ¿No es demasiado exigente?
P.C.C.: En televisión no podemos compararnos con ellos, ni hace falta. Ellos viven en la Roma de los césares. Tienen todo el poder del mundo y venden sus series en centenares de países y les dan fortunas por ellas. Pero fíjese que cuando los norteamericanos vienen a ver mis obras... Obviamente, no les asombra la producción, pero sí quedan sorprendidos por la energía y la expresividad de la gente. El director de "Cats" me dijo una vez: "Yo soy de plástico, mi gente es de plástico ¿Vos de dónde sacás toda esta sangre?".
P.: ¿Eso le dijo?
P.C.C.: Fue textual. Se lo juro por mamá.
| Entrevista de Patricia Espinosa |


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